El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dio a conocer este miércoles un plazo límite para que las 211 federaciones miembros del organismo acepten una oferta única de 20 millones de dólares, como parte de un polémico proyecto que busca vender participaciones del Mundial a inversionistas privados. La fecha tope para decidir es el 19 de septiembre.
La propuesta, que crearía una filial de la FIFA valorada en 20 mil millones de dólares, ha generado un fuerte rechazo en el mundo del fútbol. La UEFA, el organismo rector del balompié europeo, ya planea convocar a sus 55 federaciones a una reunión de emergencia en línea para este jueves, con el fin de analizar los alcances de la iniciativa.
El plan es respaldado por la firma de inversión Thrive Capital, del empresario Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, quien fuera asesor del expresidente estadounidense Donald Trump. Este movimiento representa el más reciente intento de Infantino por alinearse con personas cercanas a Trump, luego de crear el Premio de la Paz de la FIFA —entregado al propio Trump en diciembre— y de permitir que el mandatario interviniera en el proceso que llevó al delantero estadounidense Folarin Balogun a jugar en el Mundial.
Los detalles de la oferta a las federaciones
En una carta enviada a los miembros del organismo, Infantino describió la iniciativa como una «singular y única oportunidad de financiación». En el documento, detalló que la filial, llamada FIFA Forward Enterprise, estaría controlada en un 80% por la FIFA y un 20% por inversores privados, y se encargaría de gestionar competiciones y eventos como la Copa del Mundo y los Mundiales de Clubes.
«Es mi deber y responsabilidad como presidente de la FIFA presentarles oportunidades que cambian el juego a ustedes, nuestros miembros», escribió Infantino en la carta, la cual fue consultada por The Associated Press.
Si la propuesta es aprobada por la mayoría de los 211 miembros, cada federación recibiría 20 millones de dólares en financiamiento durante el ciclo comercial de cuatro años vinculado al Mundial masculino de 2030. En caso de que el plan sea rechazado, los miembros solo recibirán los 10 millones de dólares previamente prometidos para los próximos cuatro años.
La diferencia total para cada federación sería de 86 millones de dólares en 12 años si aceptan el acuerdo, frente a unos 36 millones de dólares si lo rechazan.
La oposición de Europa y otros organismos
El plan ha generado una furia inmediata, especialmente entre los antiguos colegas de Infantino en la UEFA. El organismo europeo afirmó que el Mundial «no es de la FIFA para venderlo». Una de las opciones que baraja el fútbol europeo es amenazar con un boicot a las competiciones de la FIFA, una táctica que ya se utilizó en 2021 para frenar el plan de Infantino de disputar el Mundial cada dos años.
Las preocupaciones también fueron expresadas por la CONCACAF, el organismo que rige el fútbol en Norteamérica, y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). «Estamos profundamente preocupados por la falta de debido proceso», señaló CONCACAF en un comunicado. Por su parte, la AFC indicó estar «decepcionada de que un asunto de tal importancia llegara al dominio público antes de que a la familia de la AFC se le hubiera brindado la oportunidad de examinarlo y debatirlo».
El influyente grupo European Football Clubs, que cuenta con 850 miembros, afirmó que «se enteró de esta propuesta de la misma manera que la mayoría de los actores del fútbol mundial: sin aviso y a través de los medios».
Resistencia en Gran Bretaña y el futuro de Infantino
El plan también encontró una rápida oposición del primer ministro británico Andy Burnham, cuyo gobierno se prepara para respaldar la organización del Mundial femenino de 2035. «El fútbol no pertenece a los inversores», manifestó Burnham en un mensaje de video en Instagram. «Una vez que has vendido una parte (del Mundial), te has vendido. El fútbol pertenece a los aficionados. Siempre ha sido así, y siempre lo será».
Infantino, quien ha sido presidente de la FIFA desde 2016, parece encaminado a ser reelegido sin oposición para un cuarto y último mandato hasta 2031. Sin embargo, algunos observadores sospechan que el directivo busca un papel de más largo plazo, posiblemente como director ejecutivo o comisionado de la nueva filial de la FIFA. La fecha límite para presentar candidaturas para la presidencia es el 18 de noviembre, y la elección se celebrará el 18 de marzo próximo en Rabat, Marruecos.
