En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, la red internacional de religiosas Talitha Kum presentó su Informe Anual 2025, revelando que logró alcanzar a 1.21 millones de personas durante el año pasado. Esto representa un incremento del 30% en comparación con 2024, impulsado por una mayor cobertura de sus programas de prevención, acompañamiento a víctimas, acceso a la justicia e incidencia pública.
El informe, dado a conocer el 29 de julio por la organización fundada por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), se publica en un contexto de crisis global. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), cerca de 50 millones de personas viven actualmente en condiciones de esclavitud moderna, mientras que la trata genera aproximadamente 236 mil millones de dólares anuales para las redes criminales.
La realidad de la trata y el enfoque de Talitha Kum
La hermana Oonah O’Shea, presidenta de la UISG, señaló en el documento que “la triste realidad es que el flagelo de la trata de personas no disminuye en nuestro mundo”. Agregó que “nosotros abordamos las causas profundas y las estructuras de explotación e injusticia que niegan a las personas su dignidad como hijos e hijas de Dios”.
Por su parte, la hermana Abby Avelino, coordinadora internacional de Talitha Kum, lamentó que miles de jóvenes de África, Asia y otras regiones estén siendo “engañados con falsas promesas de empleo, traficados a través de fronteras y obligados, mediante la violencia y la coerción, a participar en actividades criminales”.
Avelino también explicó que las guerras y conflictos en Medio Oriente y África, junto con el desplazamiento forzado, las crisis del cambio climático y el aumento de las desigualdades, “siguen exponiendo a millones de personas a la trata, mientras las redes criminales se aprovechan del miedo, la vulnerabilidad y la desesperación”. Subrayó que “a través de la red Talitha Kum presenciamos estas realidades cada día. Acompañamos a migrantes y refugiados, a familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos y a sobrevivientes que reconstruyen sus vidas con un valor extraordinario”.
Expansión y prevención como prioridad
Durante 2025, Talitha Kum llegó a 113 países, organizados en 68 redes nacionales, con nuevas iniciativas en Malaui, Botsuana, Lesoto y Esuatini. La misión fue llevada a cabo por 6,387 religiosas, religiosos y colaboradores de 982 congregaciones. Además, más de un tercio de sus proyectos se realizaron junto con organizaciones de otras confesiones religiosas.
La mayor parte del trabajo de Talitha Kum se concentró en la prevención. Solo en 2025, cerca de 929,000 personas (un aumento del 34.6% respecto a 2024) participaron en campañas de sensibilización en escuelas, parroquias, centros de salud, medios de comunicación, redes sociales y actividades comunitarias. La organización busca otorgar herramientas para identificar las estrategias usadas por las redes de trata y ayudar a quienes corren mayor riesgo de ser explotados.
La hermana Avelino advirtió que las organizaciones criminales están recurriendo cada vez más al entorno digital para captar a sus víctimas. “La trata de personas sigue evolucionando de formas cada vez más complejas. La rápida expansión de las operaciones de estafas en línea organizadas en el sudeste asiático se ha convertido en una de las formas de explotación más urgentes y alarmantes”, lamentó.
Apoyo a sobrevivientes y llamado a la acción
La hermana O’Shea aseguró que el acompañamiento a los sobrevivientes, así como las iniciativas de prevención, educación, incidencia y transformación sistémica, “son expresiones concretas de la respuesta de Talitha Kum al llamado del Evangelio a construir un mundo de justicia y paz”. En 2025, la organización católica brindó protección directa a 27,329 víctimas y sobrevivientes, mediante refugios, atención médica y psicológica, asistencia legal, formación profesional y programas de reinserción. De las personas atendidas, 15,964 fueron mujeres y niñas. También impulsó 7,141 acciones de acceso a la justicia, desarrolló 34,349 acciones de incidencia política y fortaleció 21,919 alianzas y colaboraciones.
La hermana O’Shea agradeció el compromiso de quienes forman parte de Talitha Kum e invitó a más congregaciones religiosas a “involucrarse activamente en este Ministerio tan vital para la Iglesia”. Concluyó con un llamado a seguir “construyendo un mundo libre de la trata de personas, donde cada ser humano pueda vivir en libertad y dignidad en el país o lugar de su elección”. Agregó que “la red Talitha Kum continúa expandiéndose en todo el mundo, lo cual es motivo de celebración. Cada vez más congregaciones religiosas de mujeres y hombres, junto con colaboradores laicos, se suman a esta misión y comparten el compromiso de trabajar para poner fin a la trata de personas”.
