El sector de oficinas en la Ciudad de México muestra un repunte importante al cierre del segundo trimestre de 2026, con una tasa de desocupación que descendió al 18.3%. Según datos del reporte de JLL, la absorción neta de espacios alcanzó los 131,482 metros cuadrados, lo que refleja una tendencia de retorno a los espacios físicos de trabajo.
A pesar de este avance, el mercado enfrenta un panorama de escasez futura debido a la disminución en la creación de nuevos proyectos. Actualmente, el 41% de los metros cuadrados que se están construyendo y que se entregarán este año ya cuenta con prearrendamientos por parte de compañías que proyectan expandirse.
Escasez de espacios y alza en rentas
La reducción en la construcción de edificios nuevos podría complicar la búsqueda de inmuebles para empresas que necesitan grandes extensiones de terreno contiguo. Ante este escenario, se ha detectado que diversas organizaciones prefieren renovar sus contratos actuales de manera anticipada para asegurar condiciones más favorables.
Esta dinámica de alta demanda y baja disponibilidad de nuevos proyectos está provocando que los costos de arrendamiento suban de forma gradual. De cara al futuro, se estima que entre los años 2027 y 2028 se incorporen 115,000 metros cuadrados adicionales al inventario mediante la entrega de tres edificios de categoría Clase A.
Situación en Polanco, Bosques y Perisur
El análisis por zonas muestra comportamientos distintos en las principales áreas de negocios de la capital:
- Polanco: Es la zona con mayor inventario, sumando 1,483,593 metros cuadrados. Su tasa de desocupación es del 11.20%, con rentas que oscilan entre los 27 y 34 dólares mensuales por metro cuadrado.
- Bosques: Presenta una desocupación del 15.50% y mantiene una oferta de 52,843 metros cuadrados, con precios de renta entre 24 y 29 dólares.
- Perisur: Registra rentas de entre 21 y 31 dólares por metro cuadrado, con una oferta actual de 89,431 metros cuadrados y proyectos en marcha.
El mercado inmobiliario de oficinas en la CDMX transita hacia un ciclo donde la demanda y la evolución de los precios de renta serán los factores que dicten el inicio de nuevos desarrollos inmobiliarios.
