La práctica del fisicoculturismo está ganando relevancia en las instituciones de educación superior, posicionándose no solo como una actividad física, sino como una herramienta de aprendizaje para diversas áreas de la salud. Este fenómeno se hizo evidente durante la realización de la primera Copa UVP-Selectivo Estatal WFF Puebla 2026, celebrada en la Universidad del Valle de Puebla, donde dos deportistas lograron su pase al Campeonato Sudamericano WFF México 2026.
Vinculación con la formación profesional
Más allá de la estética, esta disciplina ofrece un campo práctico para estudiantes de carreras como medicina, fisioterapia y nutrición. El deporte permite a los alumnos observar de cerca procesos biológicos y de rendimiento humano directamente relacionados con su formación académica. Ricardo Tovar, responsable del Gimnasio Chicáhuac UVP, señaló que la inclusión de estas actividades busca brindar opciones deportivas que se ajusten a los intereses de los estudiantes, quienes buscan retos enfocados en la resistencia y la transformación del cuerpo.
Desmitificación de la disciplina
A pesar de que el culturismo suele enfrentar prejuicios sobre el uso de sustancias prohibidas o un enfoque exclusivo en la apariencia, las autoridades deportivas locales defienden la integridad de los atletas. Esther Velázquez, quien preside la World Fitness Federation (WFF) Puebla, comentó que detrás de cada competidor existe un estudio profundo y una preparación rigurosa. Durante el torneo, la presidenta de la organización destacó que se identificaron jóvenes de apenas 17 años que compiten de forma natural.
El objetivo de integrar estos eventos en los campus universitarios es fomentar la diversidad deportiva y ofrecer alternativas distintas a los deportes convencionales. Se busca que estas competencias tengan continuidad para consolidar al fisicoculturismo como una disciplina basada en el conocimiento del cuerpo y la disciplina, más que como una simple exhibición física.
