El gobierno de Qatar comunicó este martes su decisión de no integrarse al reciente esquema de sanciones económicas que Estados Unidos ha implementado contra Irán. El país busca fomentar el diálogo entre las naciones involucradas para resolver la crisis actual y lograr que la navegación en el estrecho de Ormuz se restablezca.
Majid al Ansari, portavoz de la Cancillería qatarí, aclaró que las medidas impuestas por Washington no cuentan con el respaldo de su nación, señalando que estas no son sanciones emitidas por las Naciones Unidas. El funcionario subrayó que la meta principal de su país es que se retomen las conversaciones para encontrar una salida diplomática que beneficie a todos, incluyendo a la población de Irán.
Postura ante el conflicto y la economía
Durante su conferencia de prensa semanal, Al Ansari enfatizó que Qatar mantiene una posición neutral y que «no apoya ninguna de las partes» en la disputa. Asimismo, explicó que las medidas de Estados Unidos no tienen un impacto directo en su territorio, aunque sí advirtió sobre los peligros de una mayor escalada en la región.
«Estamos hablando de sanciones impuestas por una parte contra la otra, y no de sanciones de Naciones Unidas. No tenemos decisión de apoyar o no (…) Nuestra prioridad es que todas las partes vuelvan a las negociaciones para hallar una solución a esta crisis»
El portavoz detalló que el interés central de Qatar es asegurar la estabilidad en el estrecho de Ormuz para proteger la exportación de recursos, la seguridad energética y el funcionamiento de las cadenas de suministro globales. En este sentido, mencionó que se mantienen contactos con mediadores como Pakistán para intentar que Washington y Teherán vuelvan a la mesa de negociación, aunque reconoció que por ahora no hay avances confirmados.
Medidas de precaución financiera
Debido a las repercusiones económicas derivadas del conflicto y el bloqueo en Ormuz, Qatar ha implementado ciertas políticas de austeridad. Al Ansari precisó que estas acciones son «provisionales y de precaución» y no cambios estructurales en su economía, la cual se ve afectada por la inestabilidad en la región.
Este movimiento ocurre tras la reciente estrategia de Estados Unidos denominada «Paria económico», la cual busca asfixiar la economía iraní atacando sectores como el oro, la tecnología, los activos digitales, la aviación y el transporte marítimo. Mientras Qatar opta por la mediación, otros aliados estadounidenses en el Golfo, como los Emiratos Árabes Unidos, ya han suspendido sus vínculos comerciales con la República Islámica.
