Tres personas que habían sido reportadas como desaparecidas desde la noche del 23 de agosto fueron encontradas muertas en el municipio de Chignahuapan, Puebla. Según información de la Fiscalía General del Estado (FGE), los cuerpos presentaban señales de violencia y la institución ya trabaja para determinar el motivo del crimen.
Las víctimas fueron identificadas como Alan Loera Pérez, de 32 años, junto a Gabriela Arroyo, de 24, y Reyna Isamar Rivera, de 19. El hallazgo de los cuerpos se realizó durante la madrugada del 25 de agosto.
Detalles del hallazgo y la investigación
Los restos de las dos mujeres, Gabriela y Reyna, se localizaron en un sitio denominado Los Arcos de la exhacienda de Atlamaxac. Por otro lado, el cadáver de Alan fue encontrado en un punto distinto, a casi un kilómetro de distancia de las mujeres.
Tras el reporte, agentes ministeriales y peritos se trasladaron al lugar para realizar las diligencias de ley y enviar los cuerpos al Servicio Médico Forense (Semefo). La Fiscalía de Puebla abrió una carpeta de investigación para realizar los estudios médico-forenses necesarios y esclarecer los hechos.
Antecedentes de la desaparición
Los tres jóvenes salieron de un domicilio donde convivían Gabriela y Reyna la noche del 23 de agosto. Sus familiares explicaron que viajaban en una camioneta Chevrolet roja, vehículo que fue localizado abandonado en la comunidad de Villa Cuauhtémoc.
Antes de perder el contacto, se registró actividad en las redes sociales de Reyna; presuntamente, a las 3:23 horas de un lunes, publicó que se encontraba en la camioneta de Alan, quien había sido visto previamente en el centro de Chignahuapan. Este suceso ocurrió apenas dos días antes de que se anunciara una reestructuración en el gabinete de seguridad del municipio.
