La exsenadora Adriana Dávila alertó que el Partido Acción Nacional (PAN) enfrenta una crisis profunda que compromete su capacidad de cara a los comicios de 2027. Tras su renuncia a la Comisión Permanente del Consejo Nacional, la política señaló que la actual dirigencia de Jorge Romero carece de organización, contundencia y una estrategia de operación política efectiva.
En una entrevista con Ana Francisca Vega para MVS Noticias, Dávila explicó que su salida no se debe únicamente a desacuerdos personales, sino a fallas estructurales que impactan directamente a la oposición en el país. La exaspirante a la presidencia nacional del partido subrayó que la institución presenta graves «debilidades institucionales».
Críticas a la dirigencia y estatutos
Dávila cuestionó la reciente modificación de los estatutos del PAN, argumentando que el cambio no buscaba la integración de nuevos ciudadanos, sino asegurar la continuidad de la actual administración interna. Al respecto, la exsenadora sostuvo que:
«Lo que vimos es que fue básicamente todo un escenario solo para confirmar la reelección de Jorge Romero y no para abrir el partido a los ciudadanos»
Asimismo, la panista criticó que el partido esté replicando modelos y figuras que son característicos de Morena, señalando que la ciudadanía busca una alternativa real y no una copia del partido en el poder. «Lo que los ciudadanos quieren es algo distinto a Morena, no algo igual a Morena», sentenció.
Panorama electoral y fuga de militantes
Respecto al futuro político, la exsenadora advirtió sobre una «fuga hormiga» de integrantes y ciudadanos que están buscando otros espacios políticos. También mencionó que figuras como Renán Barrera han dejado el Comité Ejecutivo Nacional, sumándose a otros militantes que han abandonado las filas de Acción Nacional en diversas entidades.
De cara a las elecciones intermedias de 2027, Dávila proyectó que el PAN podría mantener el control en estados como Aguascalientes y Querétaro, mientras que en Chihuahua el resultado dependerá de que no se tomen decisiones basadas en cuotas internas. No obstante, enfatizó que la fuerza del partido en estas zonas se debe al desempeño de los gobiernos locales y no a la estructura nacional, afirmando que estos gobiernos «tienen que cargar en sus hombros a un partido que está completamente debilitado y a una dirigencia que no tiene claridad de rumbo».
