La falta de un marco legal que regule los microplásticos en México representa un peligro latente para la salud de la población, debido a que estas partículas pueden causar daños en los tejidos y provocar efectos tóxicos en el organismo. Ante la ausencia de leyes federales específicas, especialistas señalan la urgencia de aplicar el principio de precaución para mitigar riesgos de enfermedades graves.
A diferencia de regiones como Estados Unidos, Canadá o la Unión Europea, que ya cuentan con normativas para restringir la presencia de estas partículas en productos de higiene o procesos industriales, México carece de una legislación general. Actualmente, el país se encuentra en una posición vulnerable, ocupando el quinto lugar mundial en la generación de residuos plásticos que no se gestionan correctamente.
Riesgos biológicos y vacíos legales
El Dr. Manuel Alejandro Lizardi Jiménez, investigador de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), subrayó que aunque existen normas para ciertos tipos de plásticos, no hay una ley federal que aborde los efectos de los microplásticos en la salud.
«Aunque nuestro estudio reconoce avances regulatorios relacionados con residuos plásticos y restricciones a ciertos productos de un solo uso, destacamos la ausencia de una legislación federal específica sobre microplásticos y la insuficiente consideración de sus posibles efectos en la salud»
Lizardi explicó que, debido a que la ciencia aún no establece límites exactos de exposición segura, se debe actuar bajo un enfoque de precaución. El especialista advirtió que estas partículas pueden transportar contaminantes peligrosos como el bisfenol A y ftalatos, vinculados con problemas hormonales, diabetes y trastornos reproductivos.
Impacto en el organismo y el medio ambiente
Por su parte, investigadores del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) señalaron que el tamaño diminuto de estas partículas cambia su comportamiento biológico. El Dr. Octavio Gamaliel Aztatzi Aguilar destacó que la estructura física de estas partículas, al ser tan pequeñas, altera su reactividad y capacidad de afectar la salud.
Asimismo, el maestro Carlos Daniel Ortiz Ramírez, también del Cinvestav, mencionó que la exposición a estos materiales puede debilitar el sistema inmunitario y provocar inflamaciones que podrían derivar en cáncer. En estudios con modelos animales, se ha observado que los nanoplásticos pueden alcanzar la placenta, afectando el desarrollo de los fetos.
Propuestas para una regulación efectiva
Ante este panorama, los científicos sugieren que México debe buscar la armonización de sus leyes y fortalecer la investigación científica. Entre las medidas propuestas destacan:
- El monitoreo constante de microplásticos en aire, agua y alimentos.
- Mejorar la infraestructura de tratamiento de aguas residuales.
- Implementar un etiquetado más claro para aditivos plásticos peligrosos.
Aunque algunos expertos consideran que una ley específica para microplásticos podría ser difícil de aplicar, coinciden en que es vital regular la fuente de emisión, es decir, el uso masivo de los materiales plásticos en general, para reducir la exposición constante de la sociedad.
