La transferencia de aproximadamente 4,500 empleados, entre personal de contrato y suplentes, de los centros de salud y hospitales en Zacatecas hacia el IMSS Bienestar se encuentra actualmente detenida. Carlos Hernández Magallanes, coordinador estatal de este organismo federal de salud, informó que este proceso de cambio laboral aún no se concreta.
El funcionario detalló que el freno en el movimiento de trabajadores se debe a que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no ha lanzado la convocatoria correspondiente. Este retraso no afecta únicamente al estado zacatecano, sino que es una situación que se presenta en los 24 estados que ya forman parte del sistema IMSS Bienestar.
«No ha avanzado ningún estado; van a pasar todos al mismo tiempo. A nosotros, la presidenta [Claudia Sheinbaum Pardo] nos instruyó a que sea este mismo año»
Estatus de la regularización laboral
Hernández Magallanes precisó que, según los esquemas entregados a la sede central del sistema de salud, el grupo de 4,500 trabajadores ya cuenta con la autorización para el cambio. Por el momento, este personal sigue bajo la gestión y la responsabilidad patronal de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ).
La transición también incluirá a los empleados que anteriormente realizaron protestas en las oficinas del IMSS Bienestar para buscar estabilidad en sus empleos. El coordinador señaló que la regularización total alcanzará a las unidades médicas del Hospital General de Fresnillo, Jerez, Loreto, así como a los centros de salud y las Unemes del Bienestar. Se espera que la transición finalice en lo que resta del año para que en 2027 el sistema opere al cien por ciento.
Nuevas contrataciones y consultorios
Como parte de las estrategias para mejorar la atención en zonas remotas, el 16 de septiembre saldrá una convocatoria para contratar médicos, incluyendo a profesionales jubilados. Estos especialistas trabajarán en 384 consultorios que se activarán en la entidad.
Dichos espacios funcionarán en lugares que anteriormente operaban como casas de salud y que son propiedad de particulares, ayuntamientos o ejidatarios. El financiamiento para la puesta en marcha y la remodelación de estas instalaciones provendrá del fondo La Clínica es Nuestra, el cual contará con un comité de vigilancia para su manejo.
