El mandatario estadounidense, Donald Trump, informó al Congreso de su país que México seguirá figurando en el listado de naciones que operan como puntos clave para la fabricación y el transporte de estupefacientes. Aunque el presidente de Estados Unidos elogió las acciones de la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la seguridad, subrayó que todavía es necesario combatir la corrupción dentro de las instituciones mexicanas que protegen a los grupos criminales.
Estas observaciones forman parte de la Determinación Presidencial Anual, un reporte que el gobierno de Estados Unidos presenta cada septiembre ante el Congreso para analizar la lucha contra el narcotráfico y señalar a los países con mayor actividad de tráfico de drogas en el mundo.
Exigencias de la Casa Blanca ante la corrupción
Trump reconoció que la administración de Sheinbaum ha logrado avances, tales como el decomiso de mayores volúmenes de sustancias ilícitas, el cierre de laboratorios clandestinos y el aumento de la presencia de fuerzas militares y policiales en la zona fronteriza. Sin embargo, el líder estadounidense fue tajante al señalar que el combate a las organizaciones criminales debe incluir un ataque directo contra la complicidad oficial.
«Exponer, detener y procesar a los numerosos funcionarios públicos corruptos que han ayudado y encubierto a los cárteles, traicionando así la seguridad y la soberanía de su propio país»
El informe de la Casa Blanca advierte que los grupos del crimen organizado poseen un control territorial extenso, lo que representa un peligro para los habitantes de ambos países. Por ello, el gobierno estadounidense solicitó a México endurecer el control en las aduanas, involucrar más al sector privado y realizar investigaciones penales contra servidores públicos vinculados al narco.
Postura del Departamento de Estado
Por otro lado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, envió un mensaje de felicitación a México con motivo de su aniversario de Independencia, mencionando que la relación bilateral ha entrado en una etapa que busca potenciar el comercio y la colaboración en seguridad. No obstante, Rubio coincidió en la necesidad de reforzar las estrategias actuales, al referirse a la situación de México como una «epidemia de delincuencia organizada transnacional y narcoterrorismo, migración masiva sin control y violencia de los cárteles».
Finalmente, el funcionario estadounidense reiteró que, pese a los trabajos conjuntos para desmantelar estructuras criminales, la labor pendiente es considerable. «Todavía tenemos mucho más trabajo por hacer juntos. Los Estados Unidos están comprometidos con un México seguro, libre y próspero, que pueda seguir siendo un socio fundamental durante las próximas décadas», afirmó Rubio.
