Con el objetivo de resguardar a la población estudiantil de primaria frente a las olas de calor y los efectos del cambio climático, la diputada Laura Alejandra Álvarez Soto presentó una iniciativa para establecer el «derecho a la sombra» en los planteles educativos de la capital. La propuesta busca reformar la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Ley de Educación de la Ciudad de México para obligar a que las escuelas cuenten con la infraestructura necesaria para proteger a los alumnos de la radiación solar.
Durante la Sesión Ordinaria de este jueves en el Congreso capitalino, la legisladora del PAN explicó que los estudiantes de entre seis y 12 años pasan varias horas diarias expuestos al sol debido a la falta de techumbres, toldos o áreas cubiertas. Esta situación es crítica ante el pronóstico de temperaturas que superarán los 30 grados en la ciudad.
Deficiencias en infraestructura escolar
La diputada, quien también preside la Comisión de Atención al Desarrollo de la Niñez, advirtió sobre la precariedad de los espacios recreativos en la ciudad. Según sus datos, de las 4,500 escuelas primarias que operan en la Ciudad de México, más del 60 por ciento tiene instalaciones que no son aptas para que los menores realicen su recreo sin riesgo.
Álvarez Soto subrayó que la exposición constante a la radiación ultravioleta representa un peligro para la salud de los menores, mencionando que, basándose en información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esto podría derivar en problemas graves como el cáncer, debido a la vulnerabilidad de su piel y ojos.
Detalles de la reforma propuesta
La iniciativa busca que el derecho a la sombra se reconozca legalmente para asegurar que los niños y adolescentes tengan espacios protegidos para sus actividades físicas, cívicas y recreativas al aire libre. La propuesta contempla que las escuelas utilicen recursos como velarias, techumbres o árboles, dejando la elección del método a cada plantel, pero manteniendo la obligación de garantizar la protección.
«En primer lugar, hay que incorporar a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de México el derecho a la sombra en los planteles escolares. En segundo lugar, establecer claramente que ese derecho significa que las niñas, niños y adolescentes cuenten dentro de sus escuelas con espacios protegidos del sol para poder desarrollar de forma adecuada actividades físicas, recreativas y cívicas al aire libre»
Como referencia, la legisladora citó el programa australiano SunSmart, donde las escuelas gestionan activamente la calidad de la sombra para sus alumnos. Finalmente, la propuesta fue enviada a las comisiones de Educación y de Atención al Desarrollo de la Niñez para su revisión y dictamen.
