La detección de un caso de gusano barrenador en un caballo del condado de Grant, en Nuevo México, ocurre a escasos días de que se tenga prevista la reapertura del puerto de Santa Teresa para el ganado proveniente de México. El hallazgo fue confirmado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) el pasado jueves 17 de septiembre, situándose el animal afectado a unos 240 kilómetros de la zona fronteriza.
Este evento sanitario se presenta en un momento crítico, ya que la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, había programado la reactivación de las operaciones en Santa Teresa para el 24 de septiembre. Sin embargo, las autoridades han aclarado que, hasta el momento, no se ha comprobado un vínculo entre este brote y el proceso de reapertura del comercio pecuario.
Situación sanitaria y riesgos de retraso
El panorama epidemiológico muestra que Estados Unidos acumula 50 reportes de gusano barrenador, con tres casos que siguen activos. En contraste, la situación en México es más extensa, con aproximadamente 2,000 casos vigentes. Ante este escenario, Rollins advirtió que la vuelta a la normalidad comercial podría verse postergada si no se garantiza el cumplimiento de los protocolos y la seguridad sanitaria necesaria.
Respecto al origen de la infestación, la veterinaria estatal de Nuevo México, Samantha Holeck, comentó que
«todavía se investiga cómo se produjo la infestación, debido a que el caballo no había salido recientemente de la región»
. Por otro lado, Tom Paterson, quien encabeza la Asociación de Ganaderos de Nuevo México, sostuvo que
«no existe relación entre la normalidad de los puertos y la presencia de gusanos barrenadores en los caballos»
, aunque instó a los ganaderos a realizar revisiones minuciosas en su ganado.
Impacto en el comercio de ganado
La relevancia de Santa Teresa para el sector ganadero es considerable, pues durante el año 2024 se movilizaron cerca de 500,000 cabezas de ganado de México por esta vía, lo que representa cerca del 40% de lo que Estados Unidos importa desde territorio mexicano. Este nuevo reporte en Nuevo México es el segundo en el estado tras el diagnóstico de un perro en el condado de Lea en junio pasado.
