La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que durante el mes de noviembre realizará un viaje oficial a la República Popular China. El objetivo de su visita es participar en el Foro anual de la APEC, donde representará al país y recibirá formalmente la estafeta para la organización, debido a que México fungirá como sede de este encuentro en el año 2028.
La APEC es un bloque comercial conformado por 21 economías con costas en el Océano Pacífico. Esta agrupación tiene un peso económico masivo, ya que concentra el 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y más de la mitad del comercio internacional. Entre sus miembros se encuentran naciones de América del Norte como México, Estados Unidos y Canadá; países de América del Sur como Chile y Perú; además de potencias asiáticas y naciones de Oceanía.
Dinámica y relevancia del Foro APEC
Para evitar conflictos de soberanía, el foro se denomina reunión de «economías» en lugar de países, un detalle que facilita los acuerdos entre sus integrantes, como sucede con el caso de Hong Kong. El proceso de trabajo incluye reuniones técnicas previas denominadas SOM (Reunión de altos funcionarios), cuyos resultados se consolidan en la «DECLARACIÓN DE LÍDERES», un documento que establece las normas para el intercambio comercial anual entre los miembros.
El calendario de reuniones muestra la trayectoria del foro: tras la edición de 2025 en Corea del Sur, la próxima será en China este noviembre de 2026, seguida por Vietnam en 2027, para finalmente aterrizar en territorio mexicano en 2028.
Oportunidades de inversión y tensiones comerciales
La participación de México en este esquema abre una ventana de desarrollo frente a la expansión de la economía china. Aunque existen grandes proyectos de inversión por parte de empresas chinas, la implementación de estos se ha visto limitada por las presiones de Estados Unidos, que busca mantener a China fuera de la ecuación comercial en la región. Esto ha afectado sectores donde México aplica aranceles para proteger la industria local, como el calzado y los textiles, y ha generado resistencia ante la posible importación de vehículos de alta gama desde China.
Se espera que cuando México sea la sede en 2028, el foro sirva para visibilizar estas dinámicas de intereses internacionales. La meta es que los inversionistas asiáticos reconozcan las ventajas competitivas de México, como su mano de obra calificada y su infraestructura, facilitando la relocalización de cadenas de suministro.
En este contexto, el Plan México proyecta una inversión de más de 5 billones de pesos para el periodo 2026-2030. Con este impulso, el país busca consolidarse como un puente estratégico entre las economías de América del Norte, América Latina y el Asia oriental, aprovechando su capacidad para integrar procesos productivos de nivel mundial.
