El flujo de remesas hacia México experimentó un descenso del 3.6 por ciento durante el mes de agosto, alcanzando un total de 5 mil 452 millones de dólares. De acuerdo con datos del Banco de México, esta cifra representa la disminución más marcada que se ha registrado desde noviembre del año pasado.
Al realizar el ajuste por inflación, el retroceso real de los ingresos fue del 14.8 por ciento, marcando así el decimoquinto mes seguido de bajas en este rubro. Este comportamiento se vio influenciado principalmente por la apreciación de la moneda nacional frente al dólar hasta el cierre de agosto.
Perspectivas y factores de impacto
A pesar del descenso, diversos analistas proyectan que la reciente pérdida de valor del peso frente al dólar podría fomentar una recuperación en los envíos de dinero hacia finales de año, específicamente en noviembre y diciembre. No obstante, existe la estimación de que el poder de compra de estas remesas sufra una caída del 8.9 por ciento en el transcurso del año.
Expertos en la materia señalan que la debilidad en el flujo de divisas también responde a las medidas más estrictas en las políticas migratorias implementadas por Estados Unidos.
