El mandatario ruso, Vladimir Putin, aseguró que su gobierno hará «todo lo posible» para colaborar en la detención de las hostilidades en Medio Oriente. El compromiso fue manifestado durante un encuentro con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, en un contexto donde el diálogo entre Teherán y Washington se encuentra paralizado.
Encuentro en Turkmenistán
Las conversaciones entre ambos líderes ocurrieron este jueves en la ciudad de Avaza, Turkmenistán, previo al inicio de la cumbre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI). Durante el encuentro, Putin reconoció los «esfuerzos reales para poner fin a la guerra» por parte de Irán, la cual, según el líder ruso, se originó tras ataques de Israel y Estados Unidos en territorio iraní.
«Estamos dispuestos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para contribuir a la resolución de esta situación»
Putin también resaltó que los lazos diplomáticos y de carácter militar entre Rusia e Irán han mostrado una «evolución positiva», fortaleciéndose desde el inicio de la intervención rusa en Ucrania en 2022. Este acercamiento sucede apenas un mes después de su última reunión en Kirguistán durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái.
Tensiones diplomáticas y postura de Estados Unidos
La relación entre ambas potencias está marcada por acusaciones internacionales; mientras países occidentales y Ucrania señalan a Irán de enviar drones Shahed y misiles a Rusia, también se ha señalado a Moscú por brindar información de objetivos a Irán para atacar intereses de Estados Unidos en la región. Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, cuestionó recientemente la utilidad de los diálogos con la administración estadounidense.
En un plano paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó a través de su red social Truth Social que su gobierno no llevará a cabo operaciones militares contra Irán antes de los comicios de mitad de mandato. Trump afirmó que mantienen «conversaciones productivas con la República Islámica de Irán», aunque no precisó los pormenores de estas gestiones.
Este escenario de incertidumbre política en Estados Unidos coincide con una presión económica interna debido al alza en los costos de los combustibles, situación vinculada a la inestabilidad en el estrecho de Ormuz y los enfrentamientos entre los hutíes de Yemen y Arabia Saudita.
