Durante las noches del 10 y 11 de octubre, los cielos de México ofrecerán un espectáculo astronómico ideal para quienes disfrutan de observar las estrellas, con la presencia destacada de las constelaciones de la Osa Menor y Tauro cerca del horizonte.
Para aprovechar al máximo la observación de la Osa Menor, se recomienda mirar hacia el norte poco después de las siete de la noche. A esa hora es posible apreciar la constelación completa antes de que se oculte. Este grupo estelar es fácilmente identificable por su forma de cazo, compuesto por cuatro estrellas, y un mango que culmina en la Estrella Polar o Polaris.
La importancia de la Estrella Polar y la Osa Menor
La Estrella Polar ha sido una herramienta fundamental para la navegación en el hemisferio norte desde hace milenios debido a su apariencia estática en el cielo. Aunque se percibe como un solo punto, en realidad es un sistema triple situado a 433 años luz de distancia. Para localizar la constelación, basta con ubicar el norte y buscar unos grados arriba del horizonte la estrella principal; hacia su izquierda se encuentra el mango y posteriormente las cuatro estrellas que forman el cazo.
Es importante considerar que para las nueve de la noche gran parte de esta constelación ya se habrá ocultado tras el horizonte. Curiosamente, mientras algunas culturas ven una olla en su figura, los griegos la asociaban con un perro, llamando a la estrella principal «Cinosura», que significa «cola de perro».
Observación de Tauro y las Pléyades
Posteriormente, se podrá observar la constelación de Tauro, la cual, aunque brilla con más intensidad en primavera, se podrá localizar cerca del horizonte durante este fin de semana. Para los principiantes, esta es una buena oportunidad de práctica, aunque su brillo será más tenue de lo habitual.
El cronograma de observación para Tauro es el siguiente:
- Después de las 9:00 p.m.: Se podrá ver por el este el cúmulo de las Pléyades, un grupo de puntos brillantes muy reconocido mundialmente.
- Después de las 10:00 p.m.: Aparecerá Aldebarán, una estrella de color rojo intenso y la más brillante de la constelación. Su nombre proviene del árabe y significa «la que sigue», debido a su posición cercana a las Pléyades.
- Alrededor de las 11:00 p.m.: Tauro habrá emergido por completo en el cielo, aunque debido a la estación actual, se verá en una posición invertida respecto a como se observa en primavera.
