La necesidad de actualizar la legislación en materia de salud mental se vuelve prioritaria ante las fallas del sistema que impiden la intervención oportuna en casos de crisis. El actual marco legal, basado en el concepto de «riesgo cierto e inminente», genera un vacío donde las personas en peligro son enviadas a sus hogares si no presentan una conducta explosiva inmediata, dejando desprotegidas a familias y pacientes.
El debate surge en el marco del Día Mundial de la Salud Mental, bajo el lema «voces reales, cambios reales», que busca dar visibilidad a las experiencias de quienes han sufrido las carencias del sistema. Un ejemplo crítico es el de Stella Mauring, cuyo hijo falleció por suicidio en 2019 tras padecer bipolaridad y trastorno límite de la personalidad, un caso donde la normativa vigente impidió una ayuda efectiva al limitarse a desintoxicaciones breves y altas médicas prematuras.
Propuestas para transformar la atención psiquiátrica
A pesar de que la Ley 26.657, vigente desde 2010, buscó eliminar la lógica del encierro y reconocer derechos, su aplicación ha mostrado límites severos. Para solucionar esto, se plantean cinco ejes de reforma fundamentales:
- Actualización del criterio de riesgo: Permitir que los equipos médicos actúen ante amenazas graves a la vida o integridad sin esperar a que ocurra un estallido de violencia.
- Refuerzo interdisciplinario: Integrar a psicólogos, enfermeros y trabajadores sociales, pero garantizando que un psiquiatra sea pieza clave en las decisiones de internación.
- Integración hospitalaria: Incluir formalmente a los hospitales especializados dentro de la red de atención médica.
- Protocolos de alerta: Implementar mecanismos de seguimiento para detectar cuando un paciente abandona su tratamiento tras una internación involuntaria.
- Directivas anticipadas: Permitir que los individuos decidan, durante periodos de estabilidad, el tipo de tratamiento que desean recibir durante una crisis.
La urgencia de estos cambios se respalda en cifras alarmantes; en 2025, el suicidio se posicionó como la principal causa de muerte violenta en Argentina, con 5,209 decesos reportados por el Ministerio de Seguridad.
Un proyecto en el Congreso
La propuesta de reforma se encuentra actualmente en el Senado desde el pasado mes de abril. El objetivo no es desmantelar los avances de la ley anterior, sino ajustar una norma que, tras 15 años, ha demostrado ser insuficiente para proteger la vida de las personas. Se busca que la legislación pase de proteger su propio texto a ofrecer respuestas reales y concretas a las familias que enfrentan trastornos mentales.
