El piloto mexicano Sergio ‘Checo’ Pérez finalizó en la decimoséptima posición durante el Gran Premio de Singapur, tras enfrentar dificultades con el rendimiento de su monoplaza Cadillac. A pesar de mostrar un desempeño sólido en ciertos tramos de la competencia, el resultado final no reflejó el esfuerzo del automovilista, quien terminó la carrera con dos vueltas de desventaja frente al ganador, Max Verstappen.
Desarrollo de la competencia y estrategia de neumáticos
La jornada comenzó con un panorama positivo para el mexicano, quien al largar desde la plaza 17 logró avanzar posiciones debido a que varios competidores salieron desde el pitlane. Aunque perdió un lugar frente a George Russell al inicio, Pérez logró establecer un ritmo constante que le permitió sostener la posición 18 durante 23 vueltas de carrera.
Durante este periodo, el piloto de Cadillac logró defender su lugar ante la presión de Fernando Alonso, logrando incluso abrir una distancia de más de un segundo con respecto al español. Sin embargo, la estrategia de equipo cambió en la vuelta 23 cuando Pérez ingresó a pits para instalar neumáticos medios, un cambio que afectó drásticamente su desempeño en pista.
Problemas técnicos y cierre de carrera
Tras el cambio de llantas, el ritmo de competencia disminuyó notablemente, dejando al mexicano con una diferencia de doble dígito respecto a Alex Albon. En un intento por recuperar velocidad, el equipo mandó a Pérez nuevamente a pits en la vuelta 40 para colocar neumáticos suaves, pero los problemas con el auto Cadillac persistieron durante el resto del trayecto.
Al cierre de la carrera, Pérez consiguió avanzar un puesto debido a que Albon abandonó la competencia, lo que le permitió asegurar su P17. En la comparativa con su compañero de equipo, Valtteri Bottas, el mexicano logró superarlo nuevamente en este evento.
