El boxeador mexicano Emanuel ‘Vaquero’ Navarrete tiene la mira puesta en conquistar un tercer cinturón mundial en la división de las 130 libras. El pugilista se enfrentará al monarca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), O’Shaquie Foster, el próximo 24 de octubre en Texas, con el objetivo de unificar títulos y posiblemente buscar el campeonato indiscutido de la categoría.
Tras su reciente triunfo donde se quedó con los títulos de la FIB y la OMB ante Eduardo Núñez, Navarrete reconoció que, aunque el camino para obtener un cuarto cinturón es complejo, las unificaciones actuales facilitan ese proceso. «Sí, claro. Ya encarrerados con esta parte de las unificaciones sería más fácil y viable tener acceso al cuarto título, pero es un proceso medio complicado. Vamos a ver cómo se desarrollan las cosas con Foster y posteriormente analizaremos bien si se puede o no ir por el título», comentó el boxeador en una charla con ESPN.
Estrategia ante un rival elusivo
Navarrete anticipa un choque de estilos, ya que Foster se caracteriza por ser un peleador evasivo que evita el intercambio constante de golpes. El mexicano señaló que está trabajando para contrarrestar este movimiento, aunque admitió que no es su mayor especialidad. «Sabemos que es elusivo y normalmente se muestra más elusivo que de choque. Será difícil que otorgue pelea y siento que será evasivo y estoy trabajando en eso. No soy muy experimentado con eso porque no he enfrentado a tantos, pero con los que he enfrentado me ha ido bien», explicó.
A pesar de su intención de presionar al estadounidense, el mexicano aclaró que no descuidará su propia protección. «Yo lo dije en sentido figurado. Creo que no voy a ir a poner la cara a que me golpee solamente, pero si tengo que recibir golpes para poder conectar los míos, eso sí va a pasar. No tengo ningún problema con eso», precisó. Asimismo, reconoció la dificultad de finalizar el combate por la vía rápida: «Yo creo que será difícil que podamos noquear a Foster, pero estoy preparándome para noquear. Lo que hace, moverse, lo hace bien y termina por complicar el choque de la pelea».
Para el equipo de Navarrete, los dos primeros rounds serán la clave para definir la táctica, ya sea salir a buscarlo o esperar para contragolpear. Además, aseguró que cuentan con planes alternativos en caso de que el estadounidense no reaccione como se espera.
Salud y motivación del boxeador
El peleador de 31 años también abordó el tema de su condición física, admitiendo que lesiones previas en las manos afectaron su desempeño en peleas anteriores. Aunque no quiso usarlo como excusa, reconoció que su deseo de mantenerse activo lo llevó a competir sin estar al cien por ciento. «Había pasado por algunas lesiones en las manos y de repente nunca quise dejar tirado el compromiso. Por eso accedí así a las peleas y no estaba al 100 por ciento. También creo que no es excusa o pretexto, pero sí, comparando el resultado de la última pelea y lo que pasaba antes, hay un cambio muy notorio», detalló.
Actualmente, el mexicano se siente con la energía necesaria para seguir escalando en el boxeo profesional. «Soy un peleador joven y no me siento tan mayor, y eso me ayuda a salir adelante pelea tras pelea. Me siento muy bien, activo, suficiente aún, y esa parte me sigue atrayendo», concluyó.
