Christian Horner, exdirector de Red Bull, confesó que la escudería recibió exigencias por parte del equipo de Max Verstappen para modificar el desarrollo del monoplaza RB18. Según el directivo, la presión buscaba que el auto se ajustara a las necesidades del piloto neerlandés, incluso cuando Sergio ‘Checo’ Pérez mostraba un nivel competitivo capaz de disputar el liderato de la Fórmula 1.
Durante su participación en el podcast High Performance, Horner detalló que, tras un inicio de temporada exitoso para el piloto mexicano en 2022, el enfoque técnico del equipo cambió drásticamente debido a las peticiones de la representación de Verstappen.
Acuerdos previos con el piloto mexicano
El británico recordó que, desde las negociaciones para la incorporación de Pérez a Red Bull en 2021 tras su salida de Racing Point, las reglas del juego estaban claras. Horner aseguró que le comunicó al tapatío que la estrategia de la escudería se centraba en asegurar el título mundial con Verstappen como la figura principal del equipo.
“Este equipo está orientado a intentar ganar un Campeonato del Mundo con Max como piloto principal”
Bajo este esquema, el mexicano contaba con margen para buscar triunfos individuales siempre que su nivel lo permitiera, pero mantenía la responsabilidad de asistir a su compañero en momentos clave para frenar el avance de Mercedes.
El cambio de rumbo en el desarrollo del RB18
Horner explicó que, al principio de 2022, el RB18 tenía características técnicas que favorecían el estilo de manejo de Pérez y Daniel Ricciardo, debido al trabajo previo realizado por Alex Albon. Esto permitió que ‘Checo’ lograra hitos importantes, como la pole position en Yeda y la victoria en el Gran Premio de Mónaco, manteniéndose cerca de la cima de la clasificación.
No obstante, la situación dio un giro durante el Gran Premio de Azerbaiyán, cuando el entorno de Verstappen envió un mensaje directo al exdirector para cambiar el rumbo de la ingeniería del coche.
“Has desarrollado este auto alrededor de «Checo» (Pérez). Necesitas estar siguiendo lo que Max necesita”
A partir de ese contacto, las mejoras del monoplaza se centraron en el perfil de conducción de Verstappen, lo que provocó que el desempeño de Pérez perdiera competitividad frente al neerlandés. Al respecto, Horner justificó la postura de la escudería argumentando que los equipos dirigen sus recursos hacia el piloto con mayores probabilidades de éxito.
“Max es el activo principal, es el piloto con el que es más probable que vayas a ganar”
