Diversas regiones del mundo atraviesan una etapa de intensa agitación social encabezada por la juventud, que se manifiesta contra la falta de garantías para su futuro y el mal funcionamiento de los sistemas actuales. Desde India y España hasta Brasil, Francia y Bélgica, las movilizaciones reflejan un descontento profundo ante la corrupción, la precariedad en la vivienda, las crisis educativas y los recortes presupuestarios.
Manifestaciones en la India y crisis educativa en Francia
En la India, el movimiento conocido como los «cucarachas» ha tomado las calles de Nueva Delhi. Esta protesta surgió tras denuncias de filtración en exámenes de medicina y la acusación de manipulación de padrones electorales contra Gyanesh Kumar, presidente de la comisión electoral, presuntamente para favorecer al partido de Narendra Modi. La situación derivó en enfrentamientos con la policía, dejando un saldo de 7,000 detenidos tras el despliegue de 30,000 agentes.
Por otro lado, en Francia, el sector estudiantil ha paralizado diversas instituciones para exigir condiciones dignas en la educación. Los manifestantes reclaman la contratación de docentes, mejores instalaciones y un acceso universitario más transparente. Las protestas han escalado en violencia, resultando en daños materiales a comercios y un balance de 2,000 personas arrestadas, con un fuerte impacto en París.
Conflictos por vivienda en España y política en Brasil
La crisis de los alquileres en España ha alcanzado un punto crítico tras el desahucio de María del Carmen Abascal, una mujer de 87 años que perdió su hogar tras un intento de aumento de renta del 230%. Su fallecimiento convirtió su caso en un símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda, provocando acampadas permanentes en Madrid y otras ciudades ante el aumento desmedido de los costos inmobiliarios.
En Brasil, la juventud se ha volcado a las calles de Río de Janeiro para oponerse al avance de la derecha. Tras la victoria electoral de Flávio Bolsonaro, miles de estudiantes marcharon bajo consignas antifascistas para defender la educación pública y respaldar la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva, ante el temor de un retorno al modelo político de la era de Jair Bolsonaro.
Recortes económicos en Bélgica
Finalmente, en Bélgica, la población ha reaccionado contra los planes del gobierno para recortar 10,000 millones de euros con el fin de reducir el déficit público. Bajo el lema «¡Fuera de nuestros bolsillos!», trabajadores y estudiantes realizaron movilizaciones que, aunque iniciaron de forma pacífica, terminaron en disturbios y detenciones, con la amenaza de una huelga general para finales de noviembre.
