La Fiscalía General del Estado de Michoacán reveló que el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fue posible gracias a la infiltración del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) dentro de la estructura del gobierno municipal. El crimen, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 en la plaza central durante las celebraciones de Día de Muertos, fue ejecutado tras una traición de colaboradores cercanos que filtraron la información personal y las rutinas del edil.
A un año de los hechos, las autoridades informaron que la investigación presenta un avance del 90 por ciento. Hasta la fecha, se contabilizan 34 personas detenidas por este magnicidio, de las cuales 29 ya han sido vinculadas a proceso. Los arrestados incluyen desde integrantes de células criminales hasta funcionarios de confianza, policías y escoltas que formaban parte del círculo de seguridad del alcalde.
Estructura de la conspiración
Las investigaciones de la fiscalía michoacana establecieron que el ataque se organizó en tres niveles de responsabilidad:
- Nivel 1: Autores intelectuales. Liderazgos del CJNG que planearon el homicidio, entre los que se encuentran Ramón Ángel Ayala, alias «El R1», Jorge Armando «N», alias «El Licenciado», Alejandro Castellanos Villafaña, «El K-OZ», Alexis «N», «El Brilloso», y Josué Elogio «N», alias «Viejito».
- Nivel 2: Infiltrados en el ayuntamiento. Personal de confianza que facilitó la información para el ataque. Se identificó a Yesenia Méndez «N», secretaria particular; Samuel «N», director de Relaciones Públicas; y Rosa Alejandra «N», titular de Bienestar. También figuran seis guardias o escoltas, entre ellos el coronel José Manuel Jiménez y Demetrio «N», exdirector de la Policía Municipal.
- Nivel 3: Ejecución y logística. El grupo operativo que materializó el crimen. En este nivel se encuentra Víctor Manuel Ubaldo Valdés, de 17 años, señalado como el autor material que disparó contra Manzo, y quien posteriormente fue víctima de una ejecución extrajudicial por parte de Demetrio «N».
Móvil del crimen y controversia legal
La fiscalía descartó que el asesinato tuviera un trasfondo político, señalando que el motivo fue una «represalia directa del crimen organizado debido a los operativos de seguridad y la detención de objetivos clave» realizados por la administración de Manzo. Se reportó además que el cártel ofreció un pago de dos millones de pesos por la ejecución.
Por otro lado, la actual alcaldesa de Uruapan y viuda del edil, Grecia Quiroz, ha solicitado formalmente que la Fiscalía General de la República (FGR) tome el control del caso. Quiroz busca garantizar la neutralidad de la investigación y evitar el uso político del proceso, en medio de tensiones con la fiscalía estatal, que la acusa de entorpecer las diligencias al no entregar los teléfonos celulares de su esposo.
