En México, las transacciones mediante plataformas digitales se han consolidado como el método más común para mover dinero y liquidar pagos. No obstante, este auge ha ido de la mano con un incremento en los delitos cibernéticos, lo que motivó a las autoridades a implementar nuevas restricciones a partir del presente año.
A partir del 1 de enero de 2026, los bancos tienen la facultad de interrumpir o impedir movimientos electrónicos que excedan ciertos umbrales de seguridad, como parte de un esfuerzo coordinado para combatir el robo de datos y las operaciones no autorizadas.
Entrada en vigor del MTU
Esta nueva normativa se basa en la implementación del Monto Transaccional del Usuario (MTU), una herramienta que permite a los clientes establecer un tope máximo para sus operaciones por canales digitales. Cualquier transferencia que supere ese límite será automáticamente rechazada o necesitará un proceso de verificación extra.
Con esta acción se concluye un periodo de adaptación que inició en octubre, cuando las entidades financieras activaron la función para que los usuarios configuraran sus límites directamente desde sus aplicaciones móviles.
Marco regulatorio y cifras de fraude
El MTU fue establecido tras una disposición publicada en el Diario Oficial de la Federación en junio de 2024, impuesta por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) con el objetivo de reforzar los protocolos contra el fraude financiero.
Según información proporcionada por la Secretaría de Hacienda, los ciberataques contra clientes bancarios han crecido un 40% entre 2018 y 2024, siendo el phishing la técnica más empleada para obtener claves y datos sensibles. Frente a este escenario, las nuevas medidas buscan blindar a los usuarios y aumentar la confianza en los servicios financieros en línea.
