En González Catán, Argentina, un hombre arriesgó su vida para proteger a su hijo durante un asalto cometido por una banda organizada que actuó desde motocicletas. Armado tan solo con un fragmento de poste de cemento, el padre irrumpió en la escena tras ver cómo su hijo era amenazado, enfrentándose a varios delincuentes que portaban armas de fuego.
Ataque relámpago de motochorros
El episodio fue grabado por cámaras de seguridad del vecindario y muestra cómo dos jóvenes estaban afuera de su casa junto a sus bicicletas, en un momento de tranquilidad que se interrumpió súbitamente. Un grupo de al menos cinco asaltantes, distribuidos en cuatro motocicletas, los rodeó rápidamente. Los delincuentes sacaron sus armas y, bajo amenazas de muerte, exigieron las pertenencias de las víctimas.
El robo se desarrollaba bajo el método conocido como ataque en enjambre, típico de las bandas de motochorros, que aprovechan la movilidad y el número para cometer sus fechorías con rapidez y violencia.
Un acto de valentía frente al peligro
Desde dentro de la vivienda, el padre de uno de los jóvenes observó lo que ocurría y, sin pensarlo, tomó un bloque de cemento y salió al exterior. Con una determinación inusual, cargó contra los agresores, logrando impactar a uno de ellos y hacer tambalear su operativo. Su intervención evitó que le quitaran una de las bicicletas.
Ante esta resistencia, uno de los delincuentes apostado en la esquina reaccionó abriendo fuego a corta distancia. Las grabaciones captaron cuatro disparos dirigidos directamente al hombre, pero de forma asombrosa, ninguno de los proyectiles lo alcanzó.
«Fue algo puramente instintivo»
«Por suerte todos están bien, pero fue la reacción de mi papá al ver a mi hermano en esa situación. Fue algo puramente instintivo»
Así describió Iván, hermano y hijo de las víctimas, el momento de pánico que vivió su familia. A pesar del valor mostrado por el padre, los delincuentes lograron huir con un teléfono celular y una de las bicicletas.
