El ex secretario de Gobernación y ex aspirante a la gubernatura de Puebla, Javier López Zavala, fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número uno, conocido como El Altiplano, en el Estado de México, para cumplir su condena de 60 años de prisión por el feminicidio de la abogada y activista Cecilia Monzón.
La transferencia se llevó a cabo en horas de la madrugada del 2 de febrero, tras un operativo coordinado entre la Secretaría de Seguridad Pública del Estado y autoridades federales, que ingresaron al Penal de San Miguel para tomar custodia del sentenciado antes de trasladarlo bajo estrictas medidas de seguridad.
Traslado anticipado y respaldo legal
Este movimiento había sido previamente anunciado por el vicealmirante Francisco Sánchez González, titular de la SSP, quien el 5 de enero informó sobre la solicitud oficial para que López Zavala fuera reubicado en un centro federal de máxima seguridad.
La hermana de la víctima, Helena Monzón, también abogada, había señalado semanas atrás la necesidad legal y justa de este traslado. A través de la red social X, manifestó: «lo del Altiplano, qué bueno. Ya tocaba, era sabido lo que pasaba en San Miguel».
Condiciones anteriores y situación legal
Durante su estancia en el Cereso de San Miguel, circulaban informaciones sobre las condiciones privilegiadas que mantenía el ex funcionario priista, atribuidas a su posición económica y antecedentes políticos.
Aunque aún pesa sobre López Zavala otro caso por violencia familiar, el enfoque principal ha sido su condena por feminicidio. Helena Monzón aclaró que, junto con la Fiscalía General del Estado (FGE), presentaron una apelación técnica y parcial únicamente sobre el tema de daños, sin cuestionar el fondo de la sentencia: «4 cosas a comentar: 1) hemos apelado (parcialmente) en conjunto con FGE, únicamente respecto a los daños. Es una apelación técnica y respetuosa con el fondo de la sentencia de Feminicidio, buscamos simplemente un pronunciamiento respecto a unos daños que fueron descartados y que…».
Antecedentes del crimen
La sentencia se dio a raíz del caso ganado por la familia Monzón tras más de tres años de lucha legal. En diciembre de 2025, fueron declarados culpables Javier López Zavala, su sobrino Jair, y un sicario identificado como Silvestre, por el crimen de Cecilia Monzón.
Hasta el momento no se ha informado si los demás sentenciados fueron trasladados junto con López Zavala al penal federal, ni se ha emitido un reporte oficial detallado sobre las condiciones específicas de su reclusión en El Altiplano.
