Este sábado 4 de abril, el Servicio Sismológico Nacional reportó varios movimientos telúricos en el territorio nacional, destacando tres eventos de magnitud 4 registrados en los estados de Oaxaca y Jalisco durante las primeras horas del día.
Reporte de actividad sísmica
En Oaxaca, un sismo de magnitud 4 ocurrió a las 06:06 horas, localizado a 65 kilómetros al sureste de Tlacolula y con una profundidad de 73.3 kilómetros. Horas antes, a las 03:30, otro movimiento de la misma intensidad se registró a 13 kilómetros al suroeste de Ciudad Ixtepec, con una profundidad de solo 2 kilómetros.
En el occidente del país, Jalisco también reportó actividad con un temblor de magnitud 4 a las 02:32 horas, cuyo epicentro se ubicó a 115 kilómetros al suroeste de Cihuatlán y tuvo una profundidad de 12.5 kilómetros.
Monitoreo constante en México
El SSN, institución encargada del monitoreo en tiempo real de la actividad sísmica en el país, opera una red de estaciones distribuidas por todo el territorio para determinar fecha, hora, magnitud, epicentro y profundidad de cada evento.
México, por su ubicación geográfica, colinda con cinco placas tectónicas: la del Pacífico, de Rivera, de Cocos, del Caribe y de Norteamérica. Esta situación provoca que se registren sismos constantemente, especialmente en la región sur donde confluyen tres de estas placas, haciendo de los movimientos telúricos un fenómeno cotidiano.
Contexto histórico sísmico
Los sismos forman parte de la historia reciente del país. Desde 1985 se han registrado cinco eventos con magnitud igual o mayor a 7, muchos de ellos recordados por los daños materiales y las pérdidas humanas que ocasionaron.
Estos incluyen los sismos del 19 y 20 de septiembre de 1985 en las costas de Michoacán y Guerrero (magnitudes 8.1 y 7.6), los del 7 y 19 de septiembre de 2017 en el centro de México y el golfo de Tehuantepec (magnitudes 8.2 y 7.1), y el del 7 de septiembre de 2021 en las costas de Guerrero (magnitud 7.1).
Aunque en el pensamiento colectivo existe la creencia de que septiembre es el mes de los sismos, esto responde a una casualidad, pues no hay estudios que comprueben la existencia de una ‘temporada de temblores’. Lo que sí es comprobable es la alta frecuencia de estos eventos debido a la configuración tectónica del país.
