La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertaron este miércoles que el aumento en la frecuencia e intensidad de los episodios de calor extremo está llevando a la agricultura mundial «al límite», afectando la salud y los medios de vida de más de mil millones de personas.
Impacto económico y en la seguridad alimentaria
Este fenómeno, asociado al calentamiento climático de origen humano, genera anualmente la pérdida de 500 mil millones de horas de trabajo en el sector agrícola. Los expertos advierten que, al estar destinado a intensificarse, amenaza directamente la seguridad alimentaria global. Kaveh Zahedi, director de la Oficina de Cambio Climático de la FAO, explicó a la AFP que el calor extremo «es el principal detonante», citando como ejemplo eventos ocurridos en Brasil hace dos años, donde un calor prolongado combinado con sequía desencadenó incendios en la Amazonía y afectó a todo el sistema alimentario.
El informe «Calor extremo y agricultura» define estos eventos como temperaturas «excepcionalmente altas» comparadas con lo normal y advierte que su intensidad podría duplicarse si el planeta alcanza un aumento de 2 °C respecto a la era preindustrial, e incluso cuadruplicarse con un incremento de 4 °C.
Consecuencias en diversos sectores y regiones
Los efectos se extienden a múltiples sectores y regiones. En la ganadería, el calor reduce la producción de leche y su contenido proteico. En la acuicultura, los peces pueden sufrir fallos cardíacos debido a la disminución de oxígeno en aguas cálidas; en 2024, el 91% del océano global experimentó al menos una ola de calor. Para los cultivos, los rendimientos comienzan a disminuir por encima de los 30 °C.
El documento recopila casos en diversos países. En Marruecos, seis años de sequía y dos olas de calor históricas en 2023 y 2024 redujeron los rendimientos de cereales en un 40% y arruinaron cosechas de aceitunas y cítricos. En la cordillera kirguisa de Ferganá, temperaturas de más de 30 °C en primavera de 2025 causaron una caída del 25% en las cosechas. En el este del mar de Bering, una ola de calor marino entre 2018 y 2019 mató al 90% de los cangrejos de las nieves, lo que llevó al cierre de una de las pesquerías más rentables del Ártico.
Llamado a la acción y desafíos de adaptación
Frente a esta situación, el informe hace un llamado a adoptar semillas y razas de ganado adaptadas a las nuevas condiciones y a poner sistemas de alerta temprana a disposición de los agricultores, dado que el calor extremo es uno de los fenómenos meteorológicos más previsibles. Zahedi destacó acciones innovadoras, como las pruebas de variedades de arroz más precoces por parte de agricultores en India, un país donde este cultivo aporta el 70% de las calorías consumidas.
Sin embargo, el responsable de la FAO insistió en que las acciones son «insuficientes» y subrayó la importancia «crítica» de los sistemas de alerta. El informe concluye que, sin una reducción «ambiciosa» de los gases de efecto invernadero, «la gravedad de los calores extremos superará cada vez más la capacidad de adaptación», señalando que construir resiliencia es esencial, pero no puede sustituir una acción climática decidida.
