Una menor de cuatro años fue localizada sola y en situación de vulnerabilidad durante la madrugada en la colonia Rincón La Merced de Torreón, Coahuila, en el marco del operativo «Orden». El reporte fue atendido por un convoy de seguridad integrado por la Dirección de Seguridad Pública Municipal, el Grupo de Reacción Torreón, la Agencia de Investigación Criminal, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional.
Intervención en el domicilio
Los agentes llegaron al domicilio alrededor de la 1:30 de la madrugada y encontraron a la niña encerrada, con un celular en las manos y sin la presencia de un adulto responsable. Al preguntarle por su madre, la menor respondió: «Salió». Vecinos del lugar, conocido como «Los Manhattan», señalaron que en la vivienda era frecuente el consumo de sustancias y la presencia de personas ajenas.
Los elementos de seguridad permanecieron con la niña para tranquilizarla y activaron los protocolos de resguardo. Posteriormente, la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (Pronnif) determinó que la menor quedara al cuidado de su abuela materna y abrió una investigación por omisión de cuidados.
Doble objetivo de los operativos
El operativo «Orden», diseñado para prevenir delitos y detectar consumo de drogas en colonias de Torreón, reveló esta otra realidad social. El comisario de Seguridad Pública Municipal, Alfredo Flores Originales, explicó que la estrategia busca llegar a colonias con problemáticas como consumo de sustancias, riñas o robos, basándose en «mapas de calor» elaborados con la Fiscalía General del Estado.
El delegado en la Región Laguna I, Carlos Alonso Rangel, subrayó que estos operativos combinan presencia territorial con análisis estratégico y proximidad social, replicándose los fines de semana en todo Coahuila, incluyendo municipios de la región Laguna.
Contexto y programas complementarios
Horas antes del rescate, los agentes habían realizado labores de proximidad social en la Línea Verde, conviviendo con menores de una escuela de futbol. Durante el patrullaje también se detectaron viviendas abandonadas o «echaderos» utilizados para el consumo de sustancias, donde hubo intervenciones, detenciones y aseguramiento de drogas como cristal.
Programas como «Aplícate», de la Policía Municipal, buscan abrir alternativas mediante pláticas con padres, atención psicológica y actividades que advierten sobre las consecuencias de las adicciones y la violencia, así como impulsar espacios deportivos. Más de 350 jóvenes han sido canalizados a este esquema.
La escena ocurrida en el marco del Día del Niño expone una realidad donde los menores quedan atrapados entre el abandono, las adicciones y la desintegración familiar, una situación que no figura en las estadísticas de detenciones o decomisos pero que forma parte del contexto que las autoridades encuentran en sus recorridos.
