Las fuerzas iraníes han realizado ataques en más de diez ocasiones contra unidades estadounidenses y han agredido embarcaciones comerciales nueve veces, además de incautar dos portacontenedores, según reportes del Departamento de Defensa de Estados Unidos. A pesar de estos incidentes, que incluyen una explosión en un buque vinculado a Corea del Sur y un ataque a un petrolero de los Emiratos Árabes Unidos, el Pentágono sostiene que el cese al fuego acordado el 8 de abril permanece vigente, calificando los enfrentamientos como ‘fuego de hostigamiento de bajo nivel’. La guerra en Medio Oriente se ha intensificado principalmente en el ámbito marítimo, con el cierre del estrecho de Ormuz y el bloqueo naval estadounidense a puertos iraníes.
Acciones y reacciones militares
Como respuesta a las acciones iraníes, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) destruyó seis pequeñas embarcaciones de Irán en el estrecho de Ormuz. Paralelamente, Washington puso en marcha el ‘Proyecto Libertad’ para escoltar buques comerciales, logrando el paso seguro de dos embarcaciones con bandera estadounidense a pesar de la oposición de Teherán. La Guardia Revolucionaria iraní, por su parte, ha publicado un mapa en el que reclama una ‘nueva área de control’ que se extiende más allá del estrecho.
Ampliación del conflicto regional
Durante el fin de semana, el conflicto se amplió cuando Irán lanzó doce misiles balísticos, tres misiles de crucero y cuatro drones contra los Emiratos Árabes Unidos. El blanco principal fue el puerto petrolero de Fujairah, donde un incendio resultante dejó a tres ciudadanos indios heridos. Las defensas aéreas emiratíes, con un presunto apoyo del sistema israelí Iron Dome, lograron interceptar diecinueve proyectiles. Las autoridades iraníes justificaron estos ataques como una medida ‘defensiva’, argumentando que países de la región albergan bases y activos logísticos de Estados Unidos e Israel, convirtiéndolos en blancos legítimos.
Tensión diplomática y postura estadounidense
Irán ha emitido una amenaza explícita a los Emiratos Árabes Unidos para que no se conviertan en un ‘peón de Israel’, advirtiendo que abandonarán la moderación si continúan su alianza militar con Estados Unidos e Israel. Mientras tanto, Pakistán, que ha fungido como mediador, condenó los ataques contra los EAU. El Pentágono advirtió que, si Irán no cumple su parte del trato, las defensas estadounidenses están ‘posicionadas, cargadas y listas para actuar’ con mayores capacidades que al inicio del conflicto.
Negociaciones estancadas y posibilidades de escalada
Las negociaciones de paz con sede en Pakistán continúan suspendidas. Una propuesta de paz recientemente enviada por Irán a Estados Unidos fue rechazada por el presidente Donald Trump debido a que contenía puntos ‘inaceptables’. Las autoridades estadounidenses, encabezadas por el secretario de Defensa Pete Hegseth, consideran que el presidente Trump no requiere autorización del Congreso para reanudar los ataques a gran escala, ya que la tregua formal no ha sido cancelada. No obstante, Trump y sus aliados han calificado las operaciones actuales, como el ‘Proyecto Libertad’, de mínimas.
