La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció este miércoles 10 de junio de 2026 que podría marchar hacia el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), dependiendo del resultado de una mesa de diálogo convocada por la Secretaría de Gobernación para el mismo día. La amenaza se produce en el noveno día consecutivo de movilizaciones en varios estados, a menos de un día del inicio de la Copa Mundial de Fútbol.
Diálogo y presión simultánea
Durante una Asamblea Nacional Representativa, el magisterio discrepante acordó asistir al llamado de diálogo a las 10:00 horas, pero sin suspender sus protestas. La agenda interna del organismo señaló: “Al término de la mesa, posible marcha al aeropuerto”, estableciendo como punto de reunión previo la estación del Metro Hangares. Paralelamente, los manifestantes decidieron bloquear el cruce de Paseo de la Reforma con Bucareli, frente a la Torre del Caballito, mientras se desarrollan las pláticas.
Enfrentamientos y exigencias directas
El día anterior, el conflicto se intensificó cuando policías de la Ciudad de México impidieron el avance de docentes en Calzada de Tlalpan y División del Norte, quienes intentaban llegar al Estadio Ciudad de México, sede de la inauguración del Mundial. José Antonio Rosales, miembro de la Comisión Política Nacional de la CNTE, exigió que la presidenta Claudia Sheinbaum se siente directamente a negociar. “Exigimos desde este espacio que llame la Presidenta para que se siente con la Coordinadora Nacional en una mesa de negociación con los puntos que ella tiene conocimiento”, afirmó. Marcelino Rodarte, representante de Zacatecas, advirtió: “El 11 de junio no rodará el balón si no hay respuesta para este magisterio organizado”.
Preocupación y tensión en el plantón
Dentro del campamento establecido en el Centro Histórico, los maestros expresaron temor ante un posible desalojo. Francisco Ojeda, profesor de Oaxaca, comentó sobre la imprevisibilidad de la estrategia gubernamental actual comparada con administraciones pasadas. “Sí entro en psicosis porque no sabemos de qué manera nos van a reprimir o desaparecer nuestro plantón nacional… ahora no sabemos por dónde nos puede llegar la desmovilización, nos quieren partir, dispersar y la 4T cuida sus formas”, declaró, sugiriendo que el gobierno busca fracturar el movimiento para evitar una represión abierta ante la comunidad internacional.
Incidentes con comerciantes y protestas en estados
También el 9 de junio, estudiantes normalistas de Chiapas que llegaron a apoyar el plantón fueron rechazados por comerciantes al intentar instalarse cerca del Templo de Santo Domingo, en un enfrentamiento breve que incluyó el lanzamiento de piedras y botellas. Una vendedora de la zona expresó su molestia: “nosotros no tenemos que ver con su asunto, pero que no vengan a jodernos más, llevamos cinco días vendiendo a menos del 50 por ciento”.
Las movilizaciones se extendieron por varios estados. En Baja California, una caravana docente congestionó las vías al Aeropuerto de Tijuana, obligando a viajeros a caminar con su equipaje. Los manifestantes advirtieron que, sin mesas de diálogo, llevarían las protestas a la garita de El Chaparral el 11 de junio. Alfonso Millán, de Canacar, alertó que los bloqueos afectan el flujo de mercancías de exportación hacia Estados Unidos.
Acciones en el interior del país
En Oaxaca, la Sección 22 cumplió 15 días de paro, afectando a más de 874 mil estudiantes según cifras del magisterio. Los profesores bloquearon accesos al aeropuerto estatal, tomaron una terminal de Pemex en Santa María del Tule y mantienen un plantón en el Centro Histórico. En Guerrero, maestros cerraron bancos y tiendas en Chilpancingo. En Zacatecas, tomaron casetas de cobro, y en Morelos y Chiapas se registraron más protestas y bloqueos a instalaciones de Pemex.
La demanda central del movimiento es la derogación de la Ley del ISSSTE y el retorno a un sistema solidario de pensiones para los maestros.
