Estados Unidos oficializó la imposición de un arancel del 10% a las importaciones provenientes de México y otras naciones que, según su criterio, no han implementado medidas suficientes para erradicar el trabajo forzoso en sus cadenas de suministro. La medida, que entrará en vigor este viernes a la medianoche, forma parte de la nueva política comercial de la administración de Donald Trump.
El gravamen deriva de una investigación realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. En ella, Estados Unidos evaluó a cerca de 60 economías por su desempeño en la prevención del trabajo forzoso. La administración estadounidense determinó aplicar un arancel del 10% a los países que, aunque tienen prohibiciones legales sobre esta práctica, considera que no las aplican de manera efectiva.
Excepciones y alcance de la medida
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, afirmó que la nueva disposición no modifica las condiciones comerciales para la mayoría de las exportaciones mexicanas. Detalló que cerca del 80% de los productos que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) quedarán exentos del nuevo gravamen.
Ebrard explicó que el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, informó previamente a la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la decisión. El funcionario añadió que el arancel del 10% mantiene el mismo nivel que ya enfrentaban algunos productos mexicanos y no altera la posición comercial vigente para las mercancías protegidas por el acuerdo regional.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos señaló que los países con mayores deficiencias para combatir el trabajo forzoso enfrentarán un arancel del 12.5%, mientras que las naciones con legislación en la materia pero con aplicación insuficiente estarán sujetas a una tarifa del 10%.
Entre los productos excluidos del nuevo arancel se encuentran combustibles, alimentos, fertilizantes, automóviles, metales, medicamentos y otras mercancías que ya están sujetas a gravámenes específicos por sector. También permanecerán exentos los bienes que cumplen con las disposiciones del T-MEC.
Contexto y posibles impugnaciones
La aplicación de estos aranceles representa uno de los principales esfuerzos del gobierno estadounidense por reforzar su política comercial proteccionista, luego de que parte de sus medidas anteriores fueran invalidadas por resoluciones judiciales. Funcionarios de la administración sostuvieron que la decisión busca proteger a los trabajadores estadounidenses y fortalecer el cumplimiento de estándares laborales en las cadenas internacionales de suministro.
Especialistas consideran que algunos importadores podrían impugnar la legalidad de los nuevos aranceles ante tribunales estadounidenses. Analistas advirtieron que persiste incertidumbre sobre la política comercial de la administración Trump, debido a que continúan abiertas otras investigaciones bajo la Sección 301 relacionadas con la capacidad manufacturera de diversos socios comerciales. Los resultados de estas investigaciones podrían derivar en nuevas medidas durante el resto del año.
