Una propuesta legislativa denominada ‘Ley Trasciende’ busca modificar la legislación mexicana para permitir la eutanasia como un derecho constitucional para personas con enfermedades terminales o padecimientos irreversibles. La iniciativa, promovida por la ciudadana Samara Martínez, planea reformar la Ley General de Salud para revertir su prohibición actual.
Detalles de la propuesta
El proyecto plantea derogar el artículo 166 Bis 21, que actualmente prohíbe «la práctica de la eutanasia, entendida como homicidio por piedad, así como el suicidio asistido». En su lugar, incorporaría un nuevo título que establecería las reglas para acceder a este procedimiento médico, voluntario y legal. Podrían solicitarlo personas mayores de 18 años, con plenas facultades mentales y un diagnóstico confirmado por dos médicos de una enfermedad terminal o crónico-degenerativa incapacitante.
La solicitud deberá ser libre, informada, por escrito y presentada ante notario público, con un periodo de reflexión de al menos cinco días antes de su ratificación. La iniciativa también incluye la figura de la voluntad anticipada para quienes pudieran perder su capacidad de consentimiento en el futuro, y permite a los profesionales de la salud abstenerse de participar por razones éticas o religiosas.
Apoyos y resistencias
La propuesta ha recibido respaldo de senadores de distintos partidos políticos, así como de colectivos como Muerte Digna y la asociación Por el Derecho a Morir con Dignidad A.C. Sin embargo, enfrenta oposición de organizaciones como el Colegio Mexicano de Cuidados Paliativos, que prioriza fortalecer esos sistemas, y de grupos religiosos como la Arquidiócesis Primada de México, que rechaza la iniciativa a través de su editorial ‘Desde la Fe’.
Contexto legal y judicial
Mientras la iniciativa permanece en análisis en el Senado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación acordó atraer un amparo que cuestiona la constitucionalidad de la prohibición de la eutanasia. Este caso, promovido por una tanatóloga con diagnóstico de cáncer, podría sentar un precedente importante, aunque no implica una legalización directa. Samara Martínez celebró esta decisión como un «gran triunfo» y un paso histórico.
La voluntad anticipada, que permite decidir sobre tratamientos médicos futuros, ya es reconocida legalmente en al menos 14 entidades federativas, incluida la Ciudad de México, donde se aprobó en 2008. La ‘Ley Trasciende’ aclara que la eutanasia no sustituye los cuidados paliativos y garantiza el derecho a recibir atención integral.
