El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lideró los actos por el 250 aniversario de la independencia del país con un discurso que combinó exaltación patriótica y críticas severas hacia sus adversarios políticos, a quienes tachó nuevamente de «comunistas». El evento se realizó en el Monumento Nacional del Monte Rushmore en Keystone, Dakota del Sur, el 3 de julio de 2026.
Discurso nacionalista en medio de adversidades climáticas
Pese a un inicio retrasado por tormentas que obligaron a evacuar temporalmente el National Mall en Washington, Trump participó y declaró que la nación vive un periodo de orgullo nacional bajo su gobierno. La ceremonia culminó con un despliegue de fuegos artificiales mientras una intensa ola de calor afectaba a millones de personas.
En su intervención, el mandatario estadounidense sostuvo que su país encarna «la máxima realización de la historia humana» y argumentó que los soldados combatieron al comunismo en diversos conflictos para impedir el regreso de esa ideología. «Nuestros guerreros no combatieron al comunismo en campos de batalla de todo el mundo para que esa amenaza volviera a sacar su fea cabeza aquí mismo en Estados Unidos. No vamos a dejar que eso ocurra», afirmó.
Celebración bajo temperaturas récord y división política
Los festejos del aniversario se desarrollaron en condiciones climáticas extremas, con temperaturas que alcanzaron los 39.4 grados centígrados y tormentas que alteraron los programas en ciudades como Washington, Nueva York, Filadelfia y Boston.
El ambiente también reflejó la polarización que vive Estados Unidos. Aunque miles de asistentes apoyaron el discurso presidencial, se registraron manifestaciones de grupos radicales cerca del Capitolio. Paralelamente, una encuesta de la Universidad Quinnipiac indicó que seis de cada diez estadounidenses consideran que el país aún no cumple a cabalidad los ideales establecidos en la Declaración de Independencia.
