Pese a la guerra arancelaria impulsada por Donald Trump en su segundo mandato, México logró consolidarse como el principal socio comercial de Estados Unidos durante 2025, de acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) publicado el 30 de junio de 2026.
El estudio señala que las importaciones totales de Estados Unidos crecieron un 5% entre 2024 y 2025, pasando de 3.3 a 3.4 billones de dólares. En ese contexto, México fue el origen del 17% de esas compras externas en 2025, frente al 16% registrado un año antes. Además, por primera vez en un año calendario, el país se convirtió en el principal comprador de las exportaciones estadounidenses, al concentrar el 15% del total.
Ventaja arancelaria frente a competidores
El IMCO aplicó el concepto de “arancel implícito”, que mide la tasa real que enfrentan las importaciones de cada país para entrar al mercado estadounidense. Según los datos, México cerró marzo de 2026 con un arancel implícito de 3.4%, muy por debajo de Alemania (9.8%), Japón (9.7%), Corea del Sur (8.0%) y Vietnam (6.8%).
Esta ventaja se repite por sectores. En electrónica, México registró un 0.2%, cifra cercana a Taiwán (0.3%). En maquinaria, el arancel mexicano fue de 5.4%, frente al 31% de China y el 12% de Alemania.
El T-MEC como escudo comercial
El análisis del IMCO destaca que, en lo que va de 2026, cerca del 88% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos cumplen con los requisitos del T-MEC. Esto ha permitido que la base gravable de las exportaciones —la proporción sujeta a arancel— sea de apenas un 16%, frente al 83% de China, 79% de Japón, 67% de Alemania y 45% de Vietnam.
Esto significa que casi el 84% del valor exportado por México queda protegido del pago de aranceles gracias al tratado, según el organismo.
Déficit comercial con cadenas de valor compartidas
El IMCO también utilizó el “cociente de reciprocidad comercial”, que compara el déficit que Estados Unidos tiene con un país frente a lo que ese mismo país le compra a Estados Unidos en el mismo sector. Un cociente cercano a uno sugiere producción conjunta; uno muy superior a uno indica una cadena comercial unilateral.
De acuerdo con el análisis, México es el único país con un cociente por debajo de uno en el total de bienes (0.51 en 2024 y 0.58 en 2025), mientras que Vietnam registró 9.46 y 11.38 en esos mismos años, y en el sector de equipo eléctrico llega hasta 47.50. Para el IMCO, esto confirma que el déficit comercial entre México y Estados Unidos responde a cadenas de valor compartidas, no a una relación de competencia directa.
El organismo concluyó que, entre enero de 2024 y abril de 2026, México fortaleció su posición como proveedor estratégico de Estados Unidos y mantuvo ventajas frente a sus competidores, aunque reconoció que sectores como acero, aluminio y el automotriz enfrentan condiciones “más adversas”. De cara a la revisión del tratado prevista para el 1 de julio, el IMCO señaló que la evidencia sugiere que México llega en una posición relativamente favorable.
