Un grave brote de salmonela que ha enfermado a 135 médicos residentes en el Hospital General de México «Dr. Eduardo Liceaga» ha puesto en duda la seguridad de los servicios de alimentación en instituciones federales. La empresa Restaurantes Grogi S.A. de C.V., señalada como la posible fuente de la intoxicación, mantiene actualmente un contrato de gran alcance para operar el comedor del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) «Luis Guillermo Ibarra Ibarra».
La crisis sanitaria se detectó a partir del 31 de agosto de 2026, cuando se registró un aumento repentino de casos con síntomas de gastroenteritis, tales como vómito, diarrea, fiebre y dolor abdominal. De los afectados, al menos 41 médicos permanecen internados bajo observación médica para tratar la infección por la bacteria Salmonella spp., detectándose incluso casos con una infección adicional de Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC).
Detalles del contrato en el Hospital General
La relación comercial entre el Hospital General de México y Restaurantes Grogi S.A. de C.V. se estableció mediante una licitación pública para el «Servicio Plurianual de Comedor para Médicos Residentes». Este contrato, que inició el 1 de septiembre de 2025 y tiene vigencia hasta finales de 2027, maneja un presupuesto que oscila entre los 44 millones 953 mil 708 pesos y los 112 millones 384 mil 270 pesos.
Debido a la emergencia, el Hospital General decidió suspender de inmediato los servicios de esta proveedora mientras se llevan a cabo las investigaciones epidemiológicas y se determinan las sanciones legales pertinentes.
Vínculo con el Instituto Nacional de Rehabilitación
La preocupación se extiende al Instituto Nacional de Rehabilitación, donde la misma compañía gestiona el «Servicio de Comedor para Empleados y Pacientes 2024». Este contrato, que comenzó en abril de 2024 y termina en diciembre de este año, contempla un presupuesto de entre 114 millones 220 mil 260 y 190 millones 367 mil 100 pesos.
Aunque en marzo de 2024 personal del INR realizó inspecciones técnicas a las instalaciones de la empresa para verificar sus cocinas y equipos de refrigeración, el brote actual ha generado cuestionamientos sobre la calidad y ética de la proveedora en centros de salud gubernamentales. Actualmente, se espera que las autoridades sanitarias y del INR definan si se mantendrán o se cancelarán estos contratos millonarios.
