La empresa GrafTech confirmó que cerrará su planta ubicada en Apodaca, Nuevo León, bajo el argumento de un exceso de oferta global de electrodos de grafito provocado por la expansión de China e India. No obstante, la decisión de la multinacional ha levantado cuestionamientos sobre si los conflictos con las autoridades ambientales del estado influyeron en la salida de la compañía.
Aunque la firma sostiene que el cierre responde a un ajuste de capacidad para adaptarse a las condiciones del mercado mundial, la historia de la empresa en la región muestra una relación tensa con la regulación local. En junio de 2023, la Secretaría de Medio Ambiente señaló a GrafTech como una de las compañías que no reportó acciones para disminuir sus emisiones durante una contingencia ambiental.
Antecedentes de conflictos ambientales
Existen registros de fricciones previas entre la empresa y la autoridad estatal. En 2024, se documentó que bajo la gestión de la entonces titular de Medio Ambiente, Félix Arratia, se realizaban compensaciones ambientales a través de una asociación privada llamada Reforestación Extrema, la cual no seguía procesos de licitación pública. En ese periodo, GrafTech de México realizó aportaciones por 4.2 millones de pesos a dicha organización.
Este esquema coincidió con denuncias de diversos sectores empresariales que señalaron presiones gubernamentales para realizar pagos o contratar servicios de reforestación específicos. Estos antecedentes de clausuras y señalamientos mediáticos plantean la duda de si el entorno regulatorio en Nuevo León fue un factor determinante para la multinacional.
Impacto de la decisión corporativa
La compañía planea reducir su actividad de manera progresiva hasta finalizar sus operaciones a inicios del segundo trimestre de 2027, tras lo cual buscará vender el inmueble. La empresa también trasladará la fabricación de pines a Pamplona.
Mientras el gobierno de Samuel García suele destacar la llegada de inversiones, el caso de GrafTech pone el foco en la permanencia de las empresas ya establecidas. Queda pendiente determinar si la decisión de la firma fue puramente comercial o si la exposición mediática y los costos regulatorios en el estado pesaron en la evaluación final de la compañía.
