El histórico Códice Azcatitlán se encuentra disponible para el público en el Museo de Antropología de la Ciudad de México. El documento, que relata procesos clave como la caída de Tenochtitlán, llegó al país mediante un préstamo otorgado por Francia y su exhibición concluirá el 31 de diciembre.
La muestra se realiza en el contexto de las celebraciones por los doscientos años de relaciones entre México y Francia. El manuscrito, que ofrece una visión de la conquista y la vida mexica, permanece bajo la posesión francesa a pesar de los constantes reclamos de restitución por parte del gobierno mexicano.
Un registro visual de la historia mexica
Este documento del siglo XVI fue creado por artistas indígenas y narra sucesos que van desde la migración desde Aztlán hasta la caída del imperio en 1521. A través de 25 folios de papel europeo, el códice utiliza colores como rojo, azul, verde y amarillo para mostrar escenas de guerreros, rituales y la transición hacia el dominio español.
Respecto a su estilo, el antropólogo Diego Prieto, quien fue director del Instituto Nacional de Antropología, comentó en julio que el documento
«Combina el sistema de dibujo prehispánico, pero ya incorpora figuras que tienen una visión más realista»
Conflictos por la propiedad del patrimonio
La presidenta Claudia Sheinbaum ha solicitado formalmente al presidente francés, Emmanuel Macron, la devolución de este manuscrito y del Códice Borbónico. La mandataria describió al Azcatitlán como
«la memoria viva para México de nuestra historia, la voz escrita de nuestros antepasados y la raíz profunda de nuestra identidad»
No obstante, las autoridades en París sostienen que no pueden realizar la entrega debido a impedimentos legales. La Biblioteca Nacional de Francia mantiene la colección tras una donación realizada en 1898 por la viuda de Eugène Goupil, quien impuso la condición de que los documentos no fueran separados.
Antecedentes del traslado del documento
El Códice Azcatitlán recorrió diversos puntos antes de llegar a Europa; tras pasar por Italia, fue recuperado por el virreinato de la Nueva España en 1743. Sin embargo, en 1848, el investigador Joseph Aubin trasladó su colección de documentos indígenas a Francia, de donde el material no ha regresado de forma permanente.
Cabe recordar que México recuperó anteriormente el Códice Tonalámatl en 1982, luego de que un abogado lo sacara de la Biblioteca Nacional francesa.
