Los recientes resultados de la prueba PISA 2025 revelan un panorama crítico para el sistema educativo en México, donde la implementación de la Nueva Escuela Mexicana enfrenta serios obstáculos debido a la carencia de servicios básicos y un rezago académico persistente. Pese a la apuesta del Gobierno Federal por una transformación pedagógica, los datos de la OCDE muestran que la mayoría de los estudiantes de 15 años no alcanzan los niveles mínimos de aprendizaje en materias fundamentales.
De acuerdo con los informes de la OCDE publicados en septiembre de 2026, México obtuvo un promedio de 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias. La situación en matemáticas es particularmente alarmante, ya que apenas tres de cada diez alumnos logran el nivel básico, mientras que el 70% restante queda por debajo de dicho estándar. Esta realidad se presenta tras 25 años de participación en la evaluación, un periodo que ha atravesado múltiples administraciones y reformas educativas sin lograr una mejora constante en el aprendizaje de los estudiantes.
Deficiencias en infraestructura y presupuesto
La brecha de desigualdad se manifiesta no solo en el conocimiento, sino en las condiciones físicas de los planteles. Reportes de Mexicanos Primero indican que el 40% de las escuelas públicas en el país carece de servicios esenciales como agua potable, electricidad, baños funcionales o conectividad. Además, el 58% de los centros escolares no cuenta con acceso a internet y casi la mitad no dispone de computadoras para uso de los alumnos.
Aunque el gasto federal destinado a educación superó los 1.2 billones de pesos para 2026, la distribución de estos recursos ha sido cuestionada. El análisis sugiere que la mayor parte del presupuesto se concentra en programas de transferencias directas, como las becas masivas y ‘La Escuela es Nuestra’, en lugar de enfocarse en necesidades técnicas del aula o en la formación docente. Como dato relevante, se informó que el presupuesto para el Programa para el Desarrollo Profesional Docente equivale apenas a unos 105.21 pesos anuales por maestro.
Impacto de la política y pérdida de matrícula
El sistema educativo también enfrenta una reducción significativa en su población estudiantil. Datos de la SEP para el ciclo 2025-2026 señalan una pérdida de 529,536 alumnos en niveles que van desde preescolar hasta media superior, siendo la primaria el nivel con mayor descenso, con más de 317 mil estudiantes menos.
A este fenómeno se suma la influencia de factores políticos y sindicales, especialmente en regiones como Oaxaca y Guerrero. Paulina Amozurrutia, directora de Educación con Rumbo, señaló respecto a la influencia de los sindicatos:
«Es importante recalcar que en los estados donde hay más presencia de los sindicatos, como Guerrero y Oaxaca entre otros, es donde tenemos más deficiencias en la educación, reducción de los aprendizajes y de la matrícula. Desgraciadamente, los maestros que aman su vocación son presionados por líderes sindicales que toman la educación como un bastón político en vez de priorizar la capacidad académica».
Finalmente, la falta de transparencia en la información oficial ha sido señalada como un obstáculo para el diagnóstico real de la situación educativa. Amozurrutia también advirtió:
«Desgraciadamente, toda la información que teníamos y que generaba mejores esquemas ha sido escondida por las autoridades educativas, a fin de que no podamos generar cruces relevantes para diagnosticar con mayor exactitud cuál es la situación de niñas, niños y adolescentes, sobre todo en zonas marginales».
