El huracán Polo volvió a registrar la máxima intensidad de categoría 5 este viernes 25 de septiembre, tras haber descendido previamente a la categoría 4. El fenómeno meteorológico, que se desplaza por el Océano Pacífico, mantiene su trayectoria con la posibilidad de impactar en territorio mexicano el próximo lunes 29 de septiembre, aunque se espera que para ese momento su fuerza haya disminuido.
De acuerdo con los reportes del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), el ciclón presenta una fluctuación en su potencia. El jueves 24 de septiembre, el sistema operaba con vientos de 240 kilómetros por hora, lo que lo situaba en categoría 4, pero las condiciones actuales permitieron que recuperara su nivel más alto de peligrosidad.
Factores que provocan cambios en la intensidad
La variación en la fuerza de un huracán depende directamente de las condiciones del entorno. El sistema obtiene su energía de las aguas cálidas del océano; cuando encuentra temperaturas altas y una atmósfera favorable, el ciclón se fortalece. Por el contrario, el encuentro con aguas más frías, aire seco o vientos fuertes en distintos niveles de la atmósfera provoca que el fenómeno pierda organización y se debilite.
Este comportamiento de subir y bajar de categoría es un proceso natural en los ciclones tropicales. El NHC ha señalado que la intensidad no siempre es lineal, citando como antecedente casos como el del huracán Irma en 2017, que también experimentó este tipo de cambios en su clasificación.
Ubicación y posible impacto en el país
El Sistema Meteorológico Nacional y Protección Civil informaron que, en el reporte matutino de este viernes, el huracán se localiza a 430 kilómetros al sur-suroeste de Cabo Corrientes, en Baja California Sur. La trayectoria actual indica que el fenómeno podría realizar un giro que lo lleve a tocar tierra primero en Baja California Sur y después en el estado de Sinaloa.
Aunque el huracán ostenta hoy su máxima categoría, las autoridades prevén que el impacto en las costas mexicanas ocurra el lunes 29 de septiembre con una intensidad mucho menor a la actual.
