Un total de 114 agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General de Justicia resultaron lesionados por disparos o atropellamientos en un periodo de dos años. Esta situación de vulnerabilidad coincide con un recorte drástico en el dinero destinado a la compra de equipo de defensa y municiones para las fuerzas de seguridad capitalinas.
Durante el año 2025, la SSC registró 53 policías heridos por atropellamiento y 14 por ataques con armas de fuego, mientras que en la Fiscalía se reportaron cuatro agentes de la PDI baleados. En lo que va de 2026, al 5 de octubre, la violencia persiste: seis elementos de la SSC fueron atacados con armas de fuego, 36 sufrieron atropellamientos y un agente de la PDI fue blanco de disparos.
Recortes en equipo de defensa y municiones
A pesar de la violencia contra los oficiales, el presupuesto para equiparlos se ha desplomado. El dinero asignado para la adquisición de armas cortas y largas en la SSC bajó de 104 millones 96 mil 478 pesos en 2025 a apenas 4 millones 783 mil 218 pesos en 2026, lo que representa una disminución superior a los 99 millones de pesos. De igual forma, la partida para comprar cartuchos y municiones cayó más de 71 millones de pesos, pasando de un ejercicio de 71 millones 944 mil 3 pesos en 2025 a solo 512 mil 469 pesos en el año siguiente.
La Policía Bancaria e Industrial (PBI) también muestra una tendencia similar de reducción. En 2024 contaban con un presupuesto de 19 millones 15 mil 98 pesos para armamento, pero para el año siguiente la cifra se redujo a cero pesos, dejando sin registros compras de armas cortas, equipo táctico o de cargo.
Aumento en protección personal y gastos en uniformes
El único sector que recibió más recursos fue el de las prendas de protección, como chalecos, cascos y rodilleras, cuya partida creció un 593 por ciento, saltando de 15 millones 694 mil 730 pesos a 108 millones 699 mil 977 pesos en un año.
Por otro lado, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha concentrado su gasto en vestuario. Entre 2024 y 2025, la institución destinó más de 67 millones de pesos para comprar uniformes básicos como botas, pantalones y camisas, sin que existan registros de compras para pistolas, fusiles o accesorios de combate en ese mismo periodo.
