La Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México prepara un plan piloto para regular a los repartidores que utilizan motocicletas, clasificándolos bajo la modalidad de transporte de carga. El titular de la dependencia, Héctor Ulises García Nieto, informó que esta medida busca atender el hecho de que el 80 por ciento de las motos en circulación en la capital tienen un uso comercial dedicado al reparto.
Durante su comparecencia ante las comisiones del Congreso capitalino, en el marco de la Glosa del Informe de la Jefa de Gobierno, el funcionario detalló que el proyecto, que se implementaría a partir de 2027, incluiría requisitos como capacitación obligatoria, licencias específicas y placas de carácter mercantil para estos vehículos.
Estrategia contra la evasión de regulaciones
García Nieto señaló que las compañías de reparto suelen utilizar prácticas para evitar las normativas de transporte de carga, al subrogar la actividad mercantil directamente a los choferes, a pesar de existir una relación laboral. Con la nueva regulación, se pretende formalizar esta actividad de micro movilidad que actualmente carece de control.
Asimismo, el secretario abordó el tema de la micromovilidad en zonas periféricas, mencionando el transporte de último tramo o de barrio. Al respecto, aclaró que, aunque reconoce la necesidad de estos servicios, no autorizará el uso de mototaxis, ya que su operación está prohibida.
«Los mototaxis como tales no los autorizaríamos porque está prohibido y si lo aprobamos muchas de las empresas que dan ese servicio de transporte en moto harían su agosto»
, explicó el funcionario, diferenciando esto del uso de motocicletas para pasajeros en plataformas similares a Ubermoto, las cuales no están permitidas.
Prórroga para vehículos eléctricos
En otro orden de ideas, la Semovi evalúa extender el plazo para que los dueños de Vehículos Motorizados Eléctricos Personales (Vemepes) realicen su registro sin recibir sanciones. El periodo actual vence el próximo 20 de noviembre.
Hasta el momento, se han contabilizado 6 mil registros de estas unidades, cifra que el secretario calificó como una «respuesta positiva». No obstante, reconoció que existen dificultades técnicas y falta de información para completar el registro de bicicletas y scooters eléctricos.
