Un grupo de aproximadamente 800 personas, provenientes principalmente de Honduras, ingresó este viernes al territorio mexicano a través de la frontera en Chiapas. El contingente cruzó por el puente internacional Rodolfo Robles, que conecta la localidad de Tecún Umán en Guatemala con Ciudad Hidalgo, con el objetivo de atravesar México para llegar a Estados Unidos.
Esta movilización, que partió de San Pedro Sula el pasado martes, recorrió Guatemala antes de alcanzar el límite fronterizo mexicano sin que se registraran incidentes durante su entrada. Los integrantes de la caravana manifestaron que su intención no es establecerse en territorio nacional, sino continuar su marcha hacia el norte del continente.
Expectativas ante el panorama político en EE. UU.
El grupo mantiene la esperanza de que el reciente escenario político en Estados Unidos, tras los resultados de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, pueda flexibilizar las políticas migratorias bajo la administración de Donald Trump. No obstante, persiste la incertidumbre sobre si estos cambios electorales afectarán realmente las medidas de control migratorio actuales.
Muchos de los participantes buscan reunirse con sus familias y escapar de la precariedad económica. Julio Pérez Chanona, quien fue deportado de Estados Unidos hace tres meses, compartió su deseo de volver para reencontrarse con sus hijas menores de edad, quienes cuentan con la ciudadanía estadounidense.
Motivos de la migración y antecedentes
La falta de empleos dignos, los salarios insuficientes y la pobreza extrema en sus comunidades de origen son los principales motores que impulsan a hombres, mujeres y niños a emprender este viaje. Los testimonios coinciden en que la carencia de oportunidades económicas hace casi imposible la subsistencia en sus países de origen.
Este evento marca la tercera vez en menos de dos meses que un grupo de centroamericanos llega a la frontera sur de México. Anteriormente, en septiembre y octubre, otros grupos de Honduras intentaron realizar trayectos similares, pero las autoridades migratorias mexicanas optaron por disolver los contingentes y permitir el tránsito de forma individual mediante la entrega de documentos.
La organización Pueblo Sin Fronteras sugirió que la coincidencia de estos flujos migratorios con el ciclo electoral estadounidense podría estar vinculada a expectativas políticas generadas en la población migrante. Ahora, el grupo deberá sortear los riesgos y las dificultades económicas de recorrer México para intentar alcanzar la frontera norte.
