El dirigente de Israel Beitenu, Avigdor Liberman, manifestó su apertura para entablar negociaciones con los sectores ultraortodoxos con el fin de lograr la conformación de un nuevo Gobierno y evitar que se tengan que repetir los comicios. No obstante, el político subrayó que cualquier acuerdo debe respetar sus límites fundamentales, principalmente en temas de defensa nacional y el reclutamiento de tropas.
Esta postura surge tras el anuncio que hizo este lunes sobre su respaldo al líder de la oposición, Gadi Eisenkot. Liberman fue enfático al señalar que su voluntad de negociar no implica ceder en su ideología.
«La disposición a la conciliación no significa renunciar a los valores y principios»
El político también dejó claro que no apoyará un gabinete que dependa de los partidos árabe-israelíes Raam y la Lista Conjunta. Criticó a quienes ven con buenos ojos alianzas con estas agrupaciones, argumentando que sus integrantes han mostrado posturas a favor de Hamás y han señalado al Estado de Israel por delitos de genocidio y crímenes contra la humanidad.
«No daré mi mano para formar un Gobierno así»
Para Liberman, una coalición con partidos árabes pondría en riesgo la seguridad nacional y podría servir de puente para que el actual primer ministro, Benjamin Netanyahu, recupere el mando.
Estrategia para concluir la era de Netanyahu
El líder político admitió que el panorama actual exige buscar consensos complejos para cerrar el ciclo político de Netanyahu sin recurrir a nuevas votaciones. En este sentido, mantiene su postura de impulsar la obligatoriedad del servicio militar para toda la población, aunque no descarta analizar propuestas previas que ayuden a destrabar la situación política.
Asimismo, defendió su trayectoria en favor de las fuerzas armadas, recordando que cuando fue titular de la Secretaría de Finanzas logró un aumento del 50% en los salarios de los soldados que realizan su servicio obligatorio.
Postura frente a la jefatura del Gobierno
Ante los cuestionamientos sobre sus ambiciones, el líder de Israel Beitenu aclaró que su objetivo no es el poder por el poder mismo.
«Ser primer ministro es una opción, no una obsesión»
Afirmó que sus acciones buscan únicamente el beneficio de la nación y su gente, rechazando que sus decisiones se basen en intereses propios o en tácticas para dañar a otros líderes, a pesar de las múltiples propuestas políticas que ha recibido desde 2019.
Finalmente, Liberman criticó a la prensa y a ciertos perfiles en redes sociales que difunden teorías conspirativas o le atribuyen intenciones oscuras, calificando de racistas y prejuiciosas las acusaciones que lo rodean.
El político, quien ha ocupado cargos como exministro de Defensa y de Exteriores, actualmente se suma al bloque de Eisenkot. Con sus siete escaños, podría fortalecer la coalición del partido Yashar, que cuenta con 21 escaños, posicionándose cerca del Likud de Netanyahu, que obtuvo 27.
