Cuando el clásico barcelonés marca el regreso del equipo tras la pausa invernal, el rendimiento del Barcelona suele mostrar signos de irregularidad. A diferencia de otros inicios de año en los que domina con claridad, como sucedió en 2025 con una victoria por 0 a 4 ante la UD Barbastro antes de viajar a Arabia Saudita para la Supercopa de España, el enfrentamiento ante el Espanyol tiende a presentar mayores complicaciones.
Historial ajustado en inicios de año
Este sábado marcará la quinta ocasión en la que el Barcelona inicia el año calendario con un duelo liguero contra su rival local. Aunque el historial favorece a los azulgrana, el Espanyol ha logrado mantenerse competitivo, sumando al menos un punto en tres de esos cinco encuentros.
En 2012, el partido inaugural del año terminó en empate 1-1: Cesc Fábregas puso adelante al Barcelona, pero Álvaro Vázquez niveló el marcador a cinco minutos del final. Un año después, el destino fue muy distinto: el 6 de enero de 2013, bajo la dirección técnica de Tito Vilanova, el conjunto culé goleó 4 a 0 al Espanyol de Javier Aguirre, con anotaciones de Xavi, doblete de Pedro y tanto de Leo Messi.
Empates y resistencia perica
El derbi volvió a abrir el calendario en 2016, pero en aquella ocasión el marcador no se movió. Pese al potencial ofensivo del Barcelona de Luis Enrique, los de Constantin Galca lograron contener el ataque y se llevaron un punto. La última vez que este duelo marcó el inicio del año fue en 2020, con un resultado de 2-2: David López abrió el marcador, Luis Suárez empató, Aleix Vidal puso adelante al Barça, pero Wu Lei selló el empate a dos minutos del final. En aquel encuentro, Abelardo y Ernesto Valverde comandaban los banquillos respectivos.
