El equipo nacional de México se enfrenta a uno de sus últimos ensayos antes del debut mundialista, con varios jugadores en busca de consolidar su lugar en la convocatoria definitiva durante el partido amistoso contra Bélgica este 31 de marzo en Soldier Field.
Presión sobre las posiciones pendientes
Tras el empate sin goles ante Portugal el sábado 28 de marzo en el Estadio Azteca, el entrenador Javier Aguirre aún tiene decisiones por tomar en el mediocampo y la delantera. Este encuentro ante los ‘Red Devils’ representa una última oportunidad clave para muchos futbolistas, especialmente considerando que el técnico ha evaluado ya a 83 jugadores durante su proceso de selección.
El panorama se complica por las bajas de Edson Álvarez, Santiago Giménez, Luis Romo y Luis Chávez, quienes continúan en recuperación. Mientras algunos jugadores luchan por un lugar en el once titular, otros simplemente intentan mantenerse dentro de la lista final.
Oportunidad para quienes no jugaron
Un grupo de jugadores que no tuvieron minutos contra Portugal llegan con la necesidad de demostrar su valía. Guillermo Ochoa, Carlos Acevedo, Jesús Angulo, Jorge Sánchez, Orbelín Pineda, Denzell García, Alexis Vega y Guillermo Martínez tendrán su vitrina directa en este partido.
En la portería, la competencia se intensificó después de que Raúl ‘Tala’ Rangel fuera titular contra Portugal, mantuviera la portería a cero y realizara dos atajadas destacadas. Aguirre ya había señalado que Rangel era el arquero habitual, mientras Ochoa y Acevedo fueron convocados tras la lesión de Luis Ángel Malagón. Para alterar esta jerarquía, necesitarán una actuación no solo correcta, sino decisiva.
Rendimientos mixtos y jugadores reforzados
En defensa, el desempeño de Israel Reyes y Jesús Gallardo ante Portugal elevó el nivel esperado. Reyes, además, fue uno de los pocos mexicanos que probó el arco rival y participó en una de las jugadas más claras hacia el final. Esto pone presión adicional sobre Jesús Angulo y Jorge Sánchez.
El mediocampo y el ataque presentan una necesidad más urgente de alternativas. México terminó el partido anterior con solo un 33.1% de posesión y un único disparo a puerta, lo que revela problemas de control y efectividad ofensiva. Orbelín Pineda y Denzell García podrían ofrecer mayor cuidado del balón, mientras Alexis Vega y Guillermo Martínez aparecen como opciones para revitalizar el frente de ataque.
Algunos jugadores que ya tuvieron minutos no convencieron plenamente. En el mediocampo, Obed Vargas, Carlos Rodríguez y Érick Sánchez no lograron que el equipo se asentara en la circulación del balón. Arriba, Roberto Alvarado y Germán Berterame tampoco cambiaron el rumbo del partido de manera contundente.
Nombres que ganaron terreno
Israel Reyes aprovechó su oportunidad como titular, sosteniendo la banda derecha y participando en jugadas ofensivas, incluyendo una asistencia a Julián Quiñones. Brian Gutiérrez también presentó credenciales sólidas, siendo titular y participando en la jugada del disparo de Obed Vargas al minuto 32.
Julián Quiñones emergió como una de las figuras más destacadas tras ingresar en el segundo tiempo. Ganó faltas, provocó desgaste, asistió a la ‘Hormiga’ González en una de las ocasiones más claras y generó peligro ofensivo. Su desempeño lo posiciona como una opción seria para el partido contra Bélgica, ya sea como extremo o segunda punta.
