Un representante de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) afirmó que los establecimientos afiliados no pueden negar el servicio a ningún cliente por su apariencia o condición, en medio de la polémica por la llegada de miles de motociclistas a Acapulco para un evento programado en mayo. Enrique Castro Soto, vicepresidente regional de Canirac para Guerrero, Tlaxcala y Oaxaca, declaró que discriminar a un comensal por su aspecto de motociclista constituiría una violación a la ley y al decálogo firmado con la Procuraduría Federal del Consumidor.
Llamado al orden y derrama económica
Castro Soto reconoció que los grupos de motociclistas que visitan el puerto dejan una derrama económica en sectores específicos, como restaurantes de la zona de la Condesa, taquerías y otros comercios ubicados en la Costera Miguel Alemán. Sin embargo, hizo un llamado a las autoridades estatales y municipales para que impongan el orden y hagan valer el estado de derecho durante el evento.
El líder de los restauranteros exigió coordinación entre los tres órdenes de gobierno, sugiriendo que la Guardia Nacional establezca filtros en las casetas de la Autopista del Sol desde la salida de la Ciudad de México. También recomendó que la Fiscalía de Guerrero realice operativos matutinos para verificar las condiciones de las motocicletas, señalando que muchas podrían ser robadas.
Restricciones y responsabilidades
Enrique Castro Soto señaló que, si bien el gobierno municipal puede valorar el cierre de alguna vialidad o la asignación de un espacio específico para la concentración, como se ha hecho anteriormente, no debe permitir el consumo de bebidas alcohólicas o drogas en la vía pública, una práctica que atribuyó a los motociclistas cuando llegan a la zona turística.
Advirtió que los establecimientos que nieguen el servicio corren el riesgo de incurrir en una falta. «Lo que sí no se puede poner a valorar si se hace o no es por ejemplo el consumo de las bebidas alcohólicas. No podemos hacerlo (el bloqueo comercial) lo que podemos es llamar al orden y en todo caso si hay algún problema en nuestros establecimientos pues llamar a la autoridad», afirmó Castro Soto.
«De alguna otra manera no podemos discriminar a nadie por su aspecto, condición física, religión ni nada».
