Cuatro mujeres que denunciaron abusos sexuales por parte del fallecido magnate egipcio Mohamed Al Fayed, antiguo dueño de los almacenes Harrods, recibieron el reconocimiento oficial de las autoridades británicas como víctimas de trata de personas, confirmó la asociación que las representa.
El Ministerio del Interior del Reino Unido emitió entre mayo y julio de este año la designación para las mujeres, identificadas con los seudónimos Isabella, Justine, Elizabeth y Margo, quienes fundaron la agrupación de defensa de víctimas ‘No One Above’ (Nadie por encima). Sus casos fueron canalizados por la organización Unseen UK, especializada en acompañar a personas afectadas por esclavitud moderna.
Los hechos que denunciaron ocurrieron entre 1990 y 2010 en territorio británico y en otros países, según detalló Isabella, quien trabajaba en Harrods en 2001. ‘El público cree que se trataba simplemente de un hombre malo actuando solo. Pero no habría podido hacer lo que hizo sin que Harrods le proporcionara mujeres y luego las silenciara’, declaró a la agencia PA.
La revelación de un documental de la BBC emitido en septiembre de 2024 desató una ola de acusaciones contra Al Fayed, quien falleció en 2023 sin haber sido procesado judicialmente. Desde entonces, decenas de mujeres lo han señalado por agresiones sexuales, violaciones y trata de personas. La mayoría eran empleadas de Harrods en Londres o de otras propiedades del empresario, como el hotel Ritz de París.
Investigación policial y casos acumulados
Un total de 157 víctimas han presentado denuncias ante la policía británica contra Al Fayed por violación, agresión sexual y explotación con fines sexuales. La BBC había informado en abril que Rachael Louw, exempleada de Harrods, también fue reconocida como víctima de trata por el Ministerio del Interior.
Decenas de antiguas trabajadoras de los almacenes londinenses solicitaron indemnizaciones a través de un programa creado por Harrods tras las revelaciones sobre su antiguo propietario. La policía interrogó a seis personas sospechosas de haber facilitado las acciones de Al Fayed, aunque hasta el momento no se ha realizado ninguna detención. Algunos de los interrogatorios se enmarcan en una investigación por trata de personas con fines de explotación sexual.
Varias víctimas, entre ellas Rachael Louw, han criticado a la policía británica por no haber dado suficiente atención al caso durante los años en que ocurrieron los hechos.
