El arranque del Mundial de Fútbol 2026 disparó la recaudación por los llamados impuestos antiobesidad en México, según datos oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Tan solo en junio, cuando comenzó la Copa de la FIFA, el gobierno federal captó 6 mil 653 millones de pesos por concepto del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas saborizadas como los refrescos. Esta cifra representó un incremento del 82.9 por ciento en comparación con los 3 mil 519 millones de pesos registrados en el mismo mes de 2025, el aumento más alto para un mes similar desde que entró en vigor el gravamen en 2014.
Grava a bebidas y alimentos ultraprocesados
El Congreso de la Unión aprobó a partir de enero de 2026 un ajuste al IEPS para bebidas saborizadas que contengan azúcares añadidos, elevando la cuota de 1.6451 pesos a 3.0818 pesos por litro. Además, por primera vez se autorizó una cuota de 1.5000 pesos por litro para bebidas light que contengan edulcorantes añadidos. En el caso de concentrados, polvos, jarabes, esencias o extractos de sabores, el impuesto se calcula con base en los litros de bebida que se puedan obtener según las especificaciones del fabricante.
Por el IEPS a alimentos no básicos con alto contenido calórico —como botanas, dulces, chocolates, helados y cereales no básicos con más de 275 kilocalorías por cada 100 gramos— el fisco obtuvo 3 mil 698 millones de pesos en junio de 2026, un 14.3 por ciento más que los 3 mil 130 millones del mismo mes de 2025. A estos productos se les aplica una tasa del 8 por ciento.
Impacto en la industria de botanas
Ulises Mejía, director de la empresa de alimentos Naturasol, señaló a EL UNIVERSAL que las ventas de botanas de su compañía crecieron 30 por ciento durante el Mundial. Detalló que lograron colocar 3 millones de balones, tanto chicos como grandes, en paquetes de botanas que se vendieron en tiendas, clubes de precios y supermercados durante junio y julio con motivo de la Copa.
