El Gobierno federal lanzó un debate nacional para analizar si México debe adoptar restricciones al uso de redes sociales por menores, en medio de la discusión global sobre la «adicción» a estas plataformas. Especialistas advierten que un enfoque punitivo, como el implementado en Australia y Francia, traslada la responsabilidad a las familias y deja fuera a las empresas tecnológicas, cuyo diseño algorítmico fomenta el uso compulsivo y expone a los niños a riesgos como el reclutamiento por el crimen organizado.
Australia se convirtió en 2025 en el primer país en prohibir cuentas en plataformas digitales a menores de 16 años, mientras que Francia hizo lo propio en 2026 al restringir el acceso a redes sociales a menores de 15 años y ampliar la prohibición de celulares en las escuelas. A estas medidas se suman condenas en Estados Unidos contra gigantes tecnológicos como Meta y Google por afectar la seguridad y salud mental de los menores.
Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum propuso incluir a México en la discusión mediante un «debate nacional» que incluirá encuestas y consultas.
Críticas al enfoque punitivo
La directora de la Red en Defensa de los Derechos Digitales, Paulina Gutiérrez, advirtió a EFE que el enfoque punitivo de Francia y Australia carga la responsabilidad en las familias, limita el acceso de los menores a información útil y educativa y enfrenta problemas de verificación. Para Gutiérrez, estas regulaciones excluyen el diseño algorítmico de las aplicaciones y terminan por «proteger un modelo de negocio».
Hugo Sánchez Castillo, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, señaló que no es el tiempo frente a las pantallas, sino los contenidos de plataformas como TikTok, Facebook o Instagram los que pueden generar conductas adictivas. Las empresas, afirmó, «consideran al humano como un producto» entre los 3 y 18 años.
Peligros más allá de los contenidos
Para la directora ejecutiva de REDIM, Tania Ramírez, los efectos son «catastróficos». Entre 2017 y 2025, 2.7 millones de mexicanos de entre 12 y 17 años fueron víctimas de ciberacoso. También alertó sobre la trata de personas, la desaparición forzada y el riesgo de que cerca de 400 mil menores sean reclutados por grupos del crimen organizado con redes sociales y videojuegos.
Los expertos coinciden en que los menores deben participar en el diseño de la propuesta mexicana y esperan que se aleje de una «visión adultocéntrica» y de un enfoque que priorice la prohibición sobre la responsabilidad de las plataformas que afectan su desarrollo.
