La tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá alcanzó un punto crítico este sábado, luego de que las conversaciones para evitar un conflicto arancelario fracasaran. Como consecuencia directa del colapso de los diálogos, el gobierno estadounidense inició la aplicación de nuevos gravámenes del 50% sobre diversas exportaciones provenientes de territorio canadiense.
Ante esta medida, las autoridades de Canadá han anunciado que no se quedarán de brazos cruzados y han prometido implementar una respuesta de la misma magnitud, asegurando que igualarán los nuevos impuestos aplicados por Washington dólar por dólar.
Escalada de la guerra comercial
El despliegue de estos aranceles afecta a una extensa lista de productos que Canadá envía hacia el mercado estadounidense, marcando una intensificación en la disputa económica entre ambas naciones.
